La llegada de los humanos a la Luna fue la misión más importante en la investigación del universo. No sabían qué podrían hallar una vez que alunizaran en el satélite terrestre. Es común que en las misiones que viajan al espacio las agencias de investigación científica como la NASA adjunten un pequeño mensaje en “lenguaje humano” o matemático en chips para que, de existir alguna otra civilización en un futuro, puedan saber de la existencia de la vida en la Tierra.
Tal como sucedió desde 1977 con las sondas Voyager, que llevan adjuntas el famoso “Disco de Oro” con sonidos de la Tierra como la lluvia, el llanto de un bebé o música. O la misión actual de la sonda solar Parker, que se acercará más que ninguna otra misión al Sol en la historia y que lleva grabado en chips los nombres de miles de personas que se registraron desde la web de la NASA en su momento.
Durante la misión del Apolo 11, la primera de cinco misiones más que llegarían después con humanos a la Luna, no se quedó atrás y dejó su huella. No sólo una bandera de Estados Unidos que lucieron con orgullo sus tripulantes, sino una placa que firmaron los astronautas y el presidente de ese entonces, Richard Nixon.
La placa dice: “Aquí los hombres del planeta Tierra pisaron la Luna por primera vez, en julio de 1969, AD. Llegamos en paz para toda la humanidad”.

En una entrevista difundida en el 2012 a Armstrong, el astronauta confesó que la Teoría de la Conspiración, que niega la llegada del hombre a la Luna, no le preocupa ya que en ese sitio él mismo dejó una cámara, además de otros elementos técnicos, y quienes viajen de nuevo hasta allá podrán encontrarla y traerla de vuelta a la Tierra.
Cada vez que una misión Apolo viajó a la Luna, llevó una bandera de Estados Unidos y la clavó en la superficie. Pero ¿siguen ahí de pie?
Unas imágenes recientemente captadas por la sonda espacial Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) de la NASA confirmó que las banderas que colocaron las misiones tripuladas a la Luna continúan, no ondeando -algo imposible ante la ausencia de atmósfera-, pero sí asidas a su mástil, salvo la que clavó e Apolo 11 ya que cuando en 2009 la LRO proporcionó sus primeras imágenes del lugar de su alunizaje, no pudo revelar si la bandera plantada allí aún permanecía.
Lo que no revelaron las imágenes de la LRO es el estado en el que se encuentran.
Es muy probable que, como mínimo, hayan perdido el color por completo tras medio siglo bajo los rayos solares.
Entre 1969 y 1971, como parte del experimento Laser Ranging Retro-Reflector, los astronautas de las misiones Apolo 11, 14, y 15 dejaron retrorreflectores en la Luna. El objetivo era el de medir con precisión la distancia a la que, en un momento determinado, se encuentra la Luna de la Tierra.
En abril de 1972 el astronauta del Apolo 16, Charles Duke, tuvo tiempo de dejar sobre la superficie una fotografía de su familia protegida por una funda plástica. El reverso de la imagen podía leerse “Esta es la familia del astronauta Duke del planeta Tierra. Alunizada en abril de 1972”.
El comandante del Apolo 14, Alan B. Shepard se convirtió en el primer hombre en jugar al golf en la Luna. Con su Hierro 6, especialmente preparado para poderlo usar con los gruesos guantes, Shepard golpeó una pelota que según dijo se alejó millas y millas.
El Astronauta Caído es una pequeña escultura de aluminio de un astronauta con traje espacial que recuerda a los fallecidos. En 1971 fue colocada en la Luna por la tripulación del Apolo 15.
Las tres últimas misiones Apolo fueron las más valiosas desde el punto de vista científico, fundamentalmente gracias a los Rovers lunares que permitieron a los astronautas recorrer notables distancias. Tres de ellos quedaron en la Luna.
Otros dos vehículos soviéticos, los Lunojod 1 y Lunojod 2, también reposan en la Luna desde que acabó su misión en 1971 y 1973 respectivamente.
El astronauta Alan Bean dejó también un recuerdo en la Luna, su insignia de plata de la NASA.
El objeto de mayor masa que reposa sobre la Luna es el cohete Saturno V, el más grande construido por la NASA para poder llevar a los hombres a la Luna.
Además, quedaron seis módulos lunares de los cuales bajaron los astronautas a la superficie del satélite.
Hay decenas de objetos que quedaron en la Luna, sujetos por la gravedad. Ninguno de ellos caerá nunca desde arriba, seguirán ahí hasta que encuentren cómo regresar.
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