Hallazgo histórico en los Andes: la misteriosa estructura a 3.000 metros que moviliza a científicos de la Argentina

Descubierto mediante imágenes satelitales, el sitio alberga pasillos pétreos de más de 30 metros de longitud que podrían corresponder a un centro sagrado de la cultura inca.

Investigadores del Ianigla-Conicet y de la Universidad de Jaén analizarán la disposición de los muros de piedra que superan los 30 metros de longitud.

Investigadores del Ianigla-Conicet y de la Universidad de Jaén analizarán la disposición de los muros de piedra que superan los 30 metros de longitud.

El rastreo satelital mediante la plataforma Google Earth acaba de desencadenar uno de los descubrimientos más intrigantes del último tiempo para la arqueología de alta montaña. El andinista Carlos Gobbi identificó una anomalía geométrica en la cordillera del Tigre, un cordón montañoso ubicado entre las provincias de Mendoza y San Juan.

Tras varios intentos frustrados por la severidad del clima, Gobbi completó en febrero una dura travesía a pie de cuatro días, sin agua ni conectividad, hasta alcanzar la estructura en una zona desértica a 3.000 metros sobre el nivel del mar.

En el lugar, el explorador documentó un conjunto inédito de muros de piedra alineados que conforman corredores de más de 30 metros de largo, acompañados por montículos pétreos cuidadosamente amontonados. Las imágenes captadas por Gobbi sorprendieron a los expertos del CONICET y de la Universidad Nacional de Cuyo, quienes confirmaron que el registro no coincide con ningún sitio arqueológico catalogado previamente en la región.

Las hipótesis detrás del complejo de piedra a 3.000 metros de altura

Un equipo interdisciplinario coordinado por los arqueólogos Cristina Prieto-Olavarría y Horacio Chiavazza prepara una misión de campo para diciembre de este año junto al proyecto internacional Arqueoandes. Los investigadores analizan dos posibilidades centrales sobre la función del predio:

  • Centro sagrado incaico: la disposición espacial indicaría un vínculo directo con la cosmogonía de los siglos XV y XVI, época en la que el Imperio Inca veneraba los picos y los hitos geográficos de la cordillera.
  • Campamento estacional: la ausencia de fragmentos cerámicos o restos alimenticios en la superficie sugiere un uso temporal, descartando un asentamiento humano permanente debido a la falta de agua potable.
  • Origen pretérito o colonial: los científicos no descartan que la construcción responda a comunidades preincaicas o a expediciones posteriores.
El andinista Carlos Gobbi caminó durante cuatro días sin abastecimiento de agua para corroborar en el terreno las coordenadas obtenidas con Google Earth.

El andinista Carlos Gobbi caminó durante cuatro días sin abastecimiento de agua para corroborar en el terreno las coordenadas obtenidas con Google Earth.

Tecnología internacional para descifrar el secreto de la cordillera del Tigre

La expedición combinará el trabajo de campo del Ianigla-Conicet con el despliegue metodológico del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, España. Científicos de ambas naciones aplicarán herramientas de teledetección, vuelos con drones, prospecciones geoquímicas y análisis microscópicos de sedimentos para reconstruir las condiciones ambientales de la época.

El arqueólogo español Mario Gutiérrez detalló que los análisis botánicos permitiran determinar las actividades desarrolladas por los antiguos pobladores en el predio. La expedición de diciembre buscará fechar la antigüedad exacta de las rocas, resolviendo el enigma de esta enigmática construcción atrapada en las alturas andinas.

Las más leídas