Desde que despegó al espacio, el telescopio James Web de la Nasa, logró las imágenes más impresionantes y reveladoras del Universo. Con su capacidad para observar en infrarrojo, logró mirar más lejos que cualquier otro telescopio espacial. "Estamos viendo cientos de miles de millones de años atrás", dijo a AIRE el científico planetario de la Nasa, Lucas Paganini. El 11 y 12 de julio de este año, el James Webb reveló la imagen más vieja del Universo, que muestra estrellas y galaxias de 4.600 millones de años y objetos y galaxias que pueden llegar a unos 13.000 millones de años luz.
Ahora, el James Webb halló la galaxia más antigua y lejana jamás detectada del Universo: está a 13.500 millones de años. Se llama JADES-GS-z13-0 y se formó 320 millones de años después del Big Bang, cuando el Universo tenía un 2,3% de su edad actual.
La luz de esta galaxia viajó más de 13.500 millones de años hasta llegar a los ojos del telescopio James Webb, que pudo capturarla gracias a sus observaciones espectroscópicas. Esta es una de las primeras galaxias que iluminaron el Universo.
El telescopio espacial James Webb es el más avanzado que construyó la Nasa en toda su historia y, por su alta capacidad para observar en el infrarrojo (no en ultravioleta como lo hace el telescopio espacial Hubble), puede revelar lo que pasó en el principio del Universo, poco después del Big Bang (hace 13.700 millones de años).
"Luego del Big Bang había una abundancia de hidrógeno y helio. Lo que no entendemos muy bien es cómo, desde ese momento, se comenzaron a formar las estrellas y galaxias que observamos hoy en día y la diversidad de sistemas planetarios y las condiciones que hicieron posible la vida", señaló Paganini a AIRE. "Si el telescopio espacial Hubble nos permitió ver la adolescencia del Universo, el Webb nos permite ver las primeras etapas, la niñez", destacó.
Cómo es el telescopio espacial James Webb de la Nasa
El telescopio espacial James Webb es el telescopio astronómico más grande y potente enviado al espacio. Paganini explicó que "el parasol tiene el tamaño de una cancha de tenis" y que "tiene la altura de una casa de tres pisos".
El espejo primario está compuesto por 18 segmentos de berilio y está cubierto por una capa de oro que puede ver en el infrarrojo. "Esto nos permite ver la luz tenue de los objetos muy lejanos", contó el científico.
Y explicó: "La luz infrarroja es una longitud de onda que los humanos no pueden ver. El telescopio fue diseñado con el propósito exacto de observar en ese rango del espectro".
La diferencia con el telescopio Hubble es que este observaba en el óptico y en el ultravioleta. "Si bien las imágenes pueden ser parecidas, de la misma zona, el Webb tiene un nivel de detalle y formación que el Hubble no podía obtener. Las diferencias están en el nivel de detalle, la información y el tiempo que lleva el obtener esa imagen", contó.
Otra diferencia entre el Hubble y el Webb es que el primero orbita alrededor de la Tierra, mientras que el segundo está en un punto fijo en el espacio, y más lejos del planeta.
"Al girar por la Tierra, las observaciones de distintos objetos es más complicada porque hay periodos de oscuridad, donde la Tierra misma está entre el objeto que quieres observar y el telescopio", explicó Paganini.
"Al Webb se lo colocó a una distancia de 1,5 millones de kilómetros en el punto fijo de Lagrange, en este caso en el L2, respecto al Sol y a la Tierra. La distancia sería de 4 a 5 veces la distancia entre la Tierra y la Luna. Esto permite que el telescopio pueda observar sin interrupción", señaló.
Y como estando fijo, una parte del telescopio siempre apunta al Sol, lo cual puede perjudicar al instrumento, la Nasa colocó un parasol enorme para que lo proteja. "El telescopio observa de espalda para que los instrumentos se mantengan fríos. Es muy importante en las observaciones en el infrarrojo, los instrumentos se mantengan fríos", dijo el experto.
Del lado frío, el telescopio tiene -230 °C y, del lado caliente, unos 85 °C.
El Webb estaba pensado para estar entre 5 y 10 años en el espacio, pero, "las maniobras orbitales que lo colocaron en ese punto fueron tan buenas, que utilizó menos combustible y va a durar aproximadamente 20 años", reveló el científico.









