Marcos Jeremías Mac Caddon era puntero político en San Lorenzo, barrabrava, pequeño empresario textil –titular de Juan Indumentaria- y productor musical. Pero sus principales ingresos no provenían de estas actividades, sino de la venta de drogas, un rol que ejercía en nombre de Ariel Guille Cantero, líder de Los Monos, a quien seducía que iba a hacerle ganar mucho más dinero.
Mac Caddon está preso desde marzo de 2021, cuando fue atrapado después de que en la zona norte de Rosario y en el cordón industrial se produjeran una serie de crímenes que tenían como objetivo que Los Monos coparan ese mercado. El gerenciador de esa franquicia criminal era Mac Caddon, quien sumó luego otras causas en el fuero federal por tráfico de drogas.
Una de ellas comenzará este martes a ser sometida a juicio, en el que aparece como principal imputada Gisela Bibiana Rodríguez, a quien Mac Caddon abastecía en la zona sudoeste de Rosario, y que parte de su familia se desempeñaba dentro de la empresa criminal.
En este juicio, que tendrá como fiscal a Federico Reynares Solari, buscará establecer cómo funcionaba una organización criminal que tenía como principal objetivo la venta de drogas.
En noviembre pasado, la fiscalía había solicitado el enjuiciamiento de Rodríguez como organizadora del comercio de estupefacientes. También, según el fallo, estaban imputados en esta causa Hugo Daniel “Osi” Oliva -pareja de Rodríguez y con quien Mac Caddon se comunicaba-; Mauricio Andrés Rodríguez, hermano de la imputada; Noelia Marisa López -esposa de Mauricio-, entre otros.
El inicio de la investigación
La investigación, en la que intervino en la instrucción la fiscal federal Adriana Saccone, se inició sobre la base de una información recibida por la División Antidrogas Rosario de la Policía Federal, que daba cuenta de la realización de maniobras de narcotráfico por parte de una serie de personas, que fueron individualizadas en el marco de otra pesquisa que se tramitó por separado.
En ese contexto se ordenaron una serie de medidas y procedimientos -desarrollados en marzo de 2022- que culminaron con la detención de las personas implicadas y en el secuestro de 1,8 kilos de cocaína y 84,5 kilogramos de marihuana (en diversas variantes).
En esa instancia de la investigación faltaba algo clave: identificar a la persona que proveía la droga. Así, en el marco de las intervenciones telefónicas ordenadas en la causa se estableció que “Osi” Oliva se comunicaba como Mac Caddon, quien -de acuerdo a las pruebas recabadas- era “la persona que abasteció de material estupefaciente a los domicilios vinculados a la organización liderada por Gisela Rodríguez previo a que tuvieran lugar los allanamientos”.
Mac Caddon fue visto en las inmediaciones de una casa en Rosario en el que se incautaron 37,6 kilos de marihuana, 22 de flores de cannabis y cuatro plantas de cannabis sativa, cuyo peso aproximado de deshoje rondaba los 24 kilos.
La captura de Mac Caddon había sido ordenada por el Juzgado Federal N°4 de Rosario, en el marco de una causa en la que también está imputado el líder de Los Monos, preso actualmente en la cárcel de Marcos Paz. Finalmente, fue detenido el 22 de marzo de 2021, cuando salía de un gimnasio y pretendía abordar su camioneta Renault Duster. Ese vehículo fue visto en distintas oportunidades en los domicilios vinculados a la organización de Rodríguez.
Las franquicias de Los Monos
Mac Caddon, alias Pato, era parte de un nuevo modelo de negocios de Los Monos en base a franquicias, es decir, la tercerización de la venta de drogas. Y este productor musical, que era extrovertido y tenía vínculos en el cordón industrial, se jactaba de que iba a hacerle ganar mucho dinero a Cantero. La clave era que todo se seguía manejando desde las cárceles.
Guille daba órdenes desde el penal de Marcos Paz, a través del teléfono fijo, o público de la cárcel. Pero las directivas no eran de forma directa. El líder de Los Monos llamaba por el teléfono fijo que tenía en su celda en dos horarios: a las 14 y a las 20.
Se contactaba a un celular de otro preso en el penal de Ezeiza.
Este recluso llamaba a su vez con otro teléfono móvil a los miembros de Los Monos que están en la cárcel de Piñero, que escuchaban la voz de Cantero que hablaba por el teléfono público de Marcos Paz.
El recluso en Ezeiza, que hacía de operadora del clan Cantero, también recibía audios de Whatsapp de los lugartenientes de Guille, como por ejemplo, Marcos Mac Caddon.
“Estamos hablando de un negocio grande. Por eso te lo quiero ceder a vos para que me des el apoyo. Antes te daban 600 lucas. Yo te voy a dar 1.000.000 por semana”, le ofreció Mac Caddon a Cantero el 13 de setiembre de 2021, a través de un audio de Whatsapp que le llegó a través de la “operadora narco”. También le aclaró que a él “no le interesa el cartel”. Pato se jactaba de haber “arreglado con la gorra de todos los colores” en el cordón industrial. Luego, se propuso como arrepentido y contó detalles de las relaciones espurias en la zona del Gran Rosario. “Fui asesor de concejales que han ganado. Tengo mucha información”, dijo.
Guille Cantero buscaba un reemplazo en la zona de San Lorenzo. Y todo era al mejor postor. Mac Caddon le ofreció 4.000.000 mensuales por manejar la red de búnkeres, que antes eran regenteados por otro lugarteniente de Cantero que cayó en desgracia, como Brandon Bay, un hombre al que el exministro de Seguridad Marcelo Saín definió como un narco que “mata a lo mexicano”. Este joven de 26 años está sospechado de descuartizar a dos hombres cuyos miembros fueron encontrados en dos contenedores de basura en diciembre pasado.
Mac Caddon pretendía manejar la franquicia de Cantero, que solo ponía su nombre como marca del negocio narco. Si Mac Caddon luego se retrasaba en los pagos o intentaba independizarse de Los Monos sabía que iba a ser blanco de la ira de los sicarios de los Cantero. En ese negocio mafioso todos conocen el desenlace.
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