Marcos Ginocchio ganó la última edición de Gran Hermano y se llevó casi 20 millones de pesos. A diferencia de otros campeones, que se pusieron un negocio, viajaron por el mundo, compraron dólares o una casa, el salteño eligió donarlos, pero Telefe todavía no le dio un centavo y no pudo cumplir su promesa.
“Los voy a distribuir entre varios lugares que lo necesitan. A mí siempre me gustó ayudar, y Gran Hermano potenció un poco ese aspecto de mi vida: quiero devolverle a la gente un poco de lo que me están haciendo sentir”, había dicho semanas atrás ante la revista Gente, donde también recordó que antes de ingresar al reality hacía tareas solidarias en un hogar de niños: “Llevábamos ropa, comida y nos quedábamos a jugar con ellos. Es algo que me hace feliz, y quiero buscar formas de colaborar con diferentes instituciones”.
Cuando la producción de Gran Hermano se decida, Marcos podrá disfrutar de los otros premios que obtuvo por haberse consagrado: se llevó una moto, un año de cerveza gratis y una casa prefabricada otorgada por viviendas Roca.
Desde el canal de las pelotas, nadie habló sobre el dinero que le corresponde ni cuál es el motivo de la demora. Por ahora, el joven solo hace presencias en eventos y boliches, donde apenas gana un porcentaje.
El salteño aún no definió si este año regresará a la facultad para terminar la carrera de abogacía. Tiene deseos de dedicarse a la actuación y también al modelaje, por eso aceptó hacer la campaña de H&M, donde podría compartir set con la actriz China Suárez, con quien se lo vinculó sentimentalmente días atrás, luego de que coincidieran en la Bresh.






