Este domingo a la medianoche, Santiago del Moro le comunicó a Camila Lattanzio que debía abandonar la casa de Gran Hermano. La noticia no sorprendió a nadie, ya que Romina Uhrig -con quien quedó en un mano a mano- había deslizado que "Gran Primo" le confirmó que ella no se iba.
Lo que sí llamó la atención fue que la producción no cortó la transmisión a tiempo y tanto la joven como sus compañeros escucharon los gritos de la tribuna, que lanzó: "¡Tomátelas, tomátelas!". Ante esto, la cantante se mostró un poco angustiada, ya que sintió que la odiaban.
Con miedo, Camila se fue sin saludar a los cuatro finalistas, y llegó al estudio de Gran Hermano con la bota rota. Este lunes se enfrentará a los panelistas de El Debate, que tienen muchas preguntas para ella.
Discriminación en Gran Hermano: Romina Uhrig le negó un vaso de leche a Camila
Romina Uhrig le negó un vaso de leche a Camila Lattanzio y desató una ola de críticas en las redes sociales, ya que la joven tuvo que hacerse un licuado con agua y crema. Sin embargo, sí le dio una taza llena a Julieta Poggio, que quería un café.
El video del momento se viralizó en las redes sociales y generó indignación, ya que no es la primera vez que la acusan de esconder alimentos o mezquinarlos. Días atrás pidió que no le usaran el queso rallado, pero La Tora hizo oídos sordos y lo puso en la mesa para compartir con el resto de sus compañeros.
Pese a la cantidad de encuestas que la daban como la últimina eliminada del reality, la exdiputada continúa en carrera y pelea por los 15 millones de pesos, los intereses generados en MercadoPago y una casa prefabricada. En la recta final la acompañan Nacho Castañares, su amiga Julieta Poggio y Marcos Ginocchio, el candidato a consagrarse.
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