Hace ocho meses que cerraron el acceso hacia ésta última calle.
El pasado viernes, la Municipalidad retiró todo el equipamiento y material y los trabajos se paralizaron.
Los vecinos debieron, literalmente, abrir nuevas calles para poder transitar la zona, ya que los montículos de tierra, pozos y corralitos, impiden transitabilidad alguna.
Esta situación se suma al estado deplorable del sistema cloacal y al no ingreso del camión recolector de residuos.
“Así no se puede vivir más. Ningún funcionario vino a darnos explicaciones”, dijo una de las vecinas damnificadas.


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