Géminis es el primer signo de aire del zodíaco que se abre a las distintas experiencias de la vida desde un lugar más lúdico y ligero.
Venus, por su parte, es el planeta que nos habla del amor y al entrar en este signo de aire nos invita a vivir las relaciones desde un lugar más descontracturado, donde se priorice el estímulo intelectual y la buena comunicación.
También Venus representa aquello a lo que le damos verdadero valor en la vida. Al nutrirse de la energía geminiana, comienza un tiempo en el que la mente, nuestros vínculos y la forma en la que nos comunicamos -especialmente con nuestro entorno más cercano- tomarán especial relevancia.
Es una excelente etapa para el aprendizaje y para trabajar temas como el dinero, pero desde un lugar en el que podamos desarrollar la diversificación de los recursos.
El segundo evento astrológico tiene como protagonista a Neptuno, que comenzará a retrogradar en el signo de Aries. Pronto se le sumarán en este retroceso Saturno y Mercurio también en signos de fuego.
Neptuno retrógrado nos pedirá llevar la mirada hacia atrás, con el propósito de observar qué temas emocionales están necesitando ser revisados y sanados. También puede que aparezcan sueños más vívidos.
Marte en Cáncer en trígono con Neptuno en Piscis impulsa a Cáncer, Escorpio y Piscis, brindándoles intuición, creatividad y fuerza emocional para sanar y crecer.
Neptuno, el planeta de los sueños, la imaginación pero también de la confusión, nos planteará la necesidad de diferenciar la realidad de la fantasía en nuestras metas; conocer qué situaciones hemos idealizado y qué proyectos se vuelven difíciles de materializar.
Horóscopo semanal: las principales energías del 30 de junio al 6 de julio
30 de junio: la luna está en Virgo ayudándonos a la tarea de ordenarnos y organizarnos, especialmente en ámbitos laborales. Especial cuidado a la salud.
1 de julio: la luna entra en Libra y nos llena de armonía. Día para alejarse de los conflictos y buscar en cada situación la diplomacia necesaria para resolver los problemas.
2 de julio: la luna hace múltiples aspectos con Saturno, Neptuno, Plutón, Júpiter y Mercurio. Día para evitar roces con personas que detenten autoridad, también puede que nos enfrentemos a situaciones un tanto confusas. Cuidado con los engaños y excesos. Por lo demás, es un día ideal para conectarnos con la intuición más transformadora y muy bueno para la comunicación.
Luna llena de las flores: el evento astronómico que iluminará el cielo.
Luna llena de las flores: el evento astronómico que iluminará el cielo.
3 de julio: la luna en Libra nos pide equilibrio y tranquilidad después de un día de posibles tensiones. Buena jornada para sociabilizar.
4 de julio: Venus hace conjunción con Urano en el signo de Tauro. Explosión de sensaciones, necesidad de libertad y desapego en las relaciones de pareja. Cambios relacionados con nuestros vínculos.
Además, Venus ingresa en Géminis habilitando nuevas exploraciones en las relaciones de pareja. Liviandad en los vínculos.
5 de julio: la luna está en Escorpio, proponiéndonos un viaje profundo hacia nuestras sombras. Quizás nosotros o nuestro entorno estemos un tanto dramáticos e intensos.
6 de julio: la luna entra en Sagitario y cambia la energía. El campo vibratorio nos invita a lanzarnos a la aventura en cada cosa que decidamos emprender. Seamos capaces de mirar el vaso medio lleno de cada situación.