Tras el encuentro, Uboldi valoró la instancia, a la que calificó como “un momento cordial” y recordó que a muchos de los presentes los conoció a lo largo de su carrera, trabajando como profesional en los efectores públicos: “Todos sabemos cuál es la situación de la salud”, afirmó.
Como era previsible, la ministra evitó hablar de porcentajes de aumento salarial: “La pauta salarial siempre está relacionada con la propuesta de Economía. Hay una paritaria central y esta es una paritaria específica de Salud. Los números vienen de Economía, no me corresponde a mí hablar de porcentajes“, argumentó.
Respecto a los reclamos sobre cuestiones que hacen a las condiciones de los trabajadores, dijo que “lo que haya quedado del año pasado respecto a las propuestas, será revisado. Hay que conocer y saber que para Salud tenemos un proyecto potente en la provincia. Queremos garantizar la atención de la población y también respetar las condiciones laborales de los trabajadores“, expresó.
Además, adelantó que la próxima semana habrá una nueva reunión en la que se hablará de la propuesta salarial, y que luego la mesa paritaria continuará con el armado de comisiones en las que se discutirán los temas particulares en agenda.
AMRA: 25% de aumento y valoración positiva de la cláusula gatillo
Néstor Rossi, secretario adjunto de AMRA Santa Fe, recordó que “hay muchas cuestiones relativas a las condiciones laborales que quedaron inconclusas el año pasado”. Entre ellas, refirió “la falta de estabilidad laboral en algunos lugares, la concreción de permutas y canjes en otros, la falta de personal en ciertos nosocomios o áreas, la necesidad de redistribuir especialidades entre los efectores, las vacaciones y un tema que calificó como “fundamental”: la seguridad del personal, a la vista de la gran cantidad de hechos delictivos y violentos que tienen lugar en los hospitales y centros de salud.
“El Ministerio se comprometió a traer la semana que viene un número de propuesta salarial, para que podamos discutirlo”, precisó y, entre chistes, dejó entrever que la cifra pretendida por el gremio al que representa es del 25%.
Definió a la cláusula gatillo como “una herramienta interesante”: “Le gustó al gobierno y nos gustó a nosotros, y creo que va a estar dentro de la propuesta de este año”, señaló.
“La discusión sobre los números es larga: a veces puede ser que no te den lo que pedís, pero que te lo compensen por otro lado, a través de la estabilidad laboral o de otras medidas. La primera discusión va a ser en torno a la pauta salarial y luego se debatirá todo lo relativo a las condiciones laborales”, concluyó, en consonancia con lo expresado por Uboldi.
SiPrUS: más cautela y más demandas
María Fernanda Boriotti, presidenta del Sindicato de Profesionales Universitarios de la Salud, fue menos optimista y más cauta que Rossi en sus declaraciones. Reclamó una recomposición salarial y dio cifras puntuales de los trabajadores precarizados en el ámbito de la salud pública provincial.
“Los gremios planteamos la perspectiva que tenemos para esta negociación, que es no centrarnos solamente en lo salarial, sino también en las condiciones de trabajo”, señaló, e hizo inmediata referencia a la problemática del personal precarizado: “Estamos hablando de monotributistas y contratados, y de la necesidad de poder incluirlos en planta permanente y sacarlos de la situación de inestabilidad. Hay 400 contratados y en cuanto a los monotributistas no hay números exactos, pero podrían ser entre 800 y 1200“, precisó.
Respecto al aumento salarial, recordó la postura de SiPrUS: “Más que hablar de porcentajes, lo que planteamos cada año es lo que debería ganar un profesional de la salud para poder trabajar diariamente en condiciones adecuadas y poder seguir formándose y capacitándose. Actualmente, esa retribución debería ser de 31 mil pesos para el cargo part time, algo muy alejado a la realidad salarial de los trabajadores. Si tenemos que pasarlo a porcentajes, hoy estamos hablando de un aumento del 30%“, explicó.
Sobre la cláusula gatillo, tomó un poco de distancia respecto a la posición de Uboldi y de AMRA: “Creemos que la cláusula gatillo permite no perder frente a la inflación, pero el planteo que hacemos es que además de acompañar la inflación, es necesaria una recomposición salarial, porque en 2016 perdimos 8 puntos que nunca se recuperaron”, apuntó.
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