sábado 15 de enero de 2022
Ambiente | Cambio climático | Calentamiento Global | Ola de calor

El cambio climático potencia y multiplica las olas de calor

El calentamiento global de la atmósfera, debido a las emisiones contaminantes generadas por el humano, multiplica por cinco las chances de que haya olas de calor.

“La ola de calor cocina a la ciudad desde hace por lo menos una semana. Del cielo azul, sin una sola nube, el sol manda una luz omnipresente y ardua, que achicharra los árboles, enturbia la percepción y embrutece el pensamiento”. Juan José Saer, el escritor que mejor describió el Litoral y sus matices territoriales, retrató con justicia y brevedad los impactos del calor en su novela Las Nubes. Como todos los veranos, la región atraviesa días de altas temperaturas que “embrutecen el pensamiento”. A diferencia de lo que pasaba décadas atrás, esta vez el contexto general es otro: el calentamiento global, generado por las emisiones contaminantes de los seres humanos, potencia y multiplica las olas de calor, eventos extremos que serán cada vez más frecuentes en esta zona del país.

Existe evidencia científica que demuestra que las temperaturas aumentaron de forma considerable en los últimos años, y los registros muestran que los años más cálidos son posteriores al 2010. El Sexto Informe de Evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) destaca que el aumento de eventos extremos cálidos afecta a casi todo el mundo, y esto puede atribuirse a la acción humana.

Un trabajo del Conicet sobre la influencia de las actividades humanas en la ola de calor en Argentina de 2013 (“Influencia causal de forzantes antropogénicos en la ola de calor en Argentina de 2013”) señala que, por el cambio climático, existen cinco veces más chances de que ocurran olas de calor en el país.

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2021 fue el quinto año más cálido de la historia

Una ola de calor es, según su definición científica, un período de tiempo excesivamente cálido en el cual las temperaturas máximas y mínimas superan, por lo menos durante 3 días consecutivos y en forma simultánea, ciertos valores que dependen de cada localidad. Para Santa Fe, estos valores están ubicado entre los 22 grados de mínima, y los 34,6 de máxima, según establece el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).

A nivel mundial, 2021 fue el quinto año más cálido desde que existen registros, con temperaturas levemente superiores que 2015 y 2018. Según el programa Copérnico de observación de la Tierra, la temperatura media anual fue 0,3°C superior a la del periodo de referencia 1991/2020, y entre 1,1 y 1,2°C más elevada que el promedio del nivel preindustrial de 1850/1900. Desde esa agencia europea señalaron que los últimos siete años “han sido los más cálidos registrados por un claro margen”.

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Esto fue notorio sobre todo en la segunda parte del año, desde junio hasta octubre, con temperaturas mensuales que se situaron sistemáticamente entre las cuartas más cálidas registradas. Las temperaturas de los últimos 30 años (1991/2020) estuvieron cerca de 0,9°C por encima del nivel preindustrial.

El 2021 en Argentina fue el quinto o sexto año más caluroso (+0.5°C) desde 1961, lo que –según el último informe anual del SMN– mantiene la tendencia, por 11° año consecutivo, de anomalías positivas de temperatura. Esas anomalías fueron muy marcadas en la Patagonia, dónde es muy posible que 2021 haya sido el año más caluroso y seco desde 1961.

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Las altas temperaturas y la sequía favorecen la ocurrencia de incendios forestales en todo el país.

Las altas temperaturas y la sequía favorecen la ocurrencia de incendios forestales en todo el país.

Récord de concentración de gases efecto invernadero

Además de confirmarse por parte de Copérnico que 2021 fue uno de los siete años más calurosos jamás registrados a nivel global, también se informó que las concentraciones en la atmósfera de dióxido de carbono y de metano, los gases que generan el efecto invernadero al atrapar la radiación solar, siguieron aumentando tras el leve y esporádico descenso de los primeros meses de 2020, cuando el mundo enteró entró en cuarentena por la pandemia de Covid-19.

Desde la ONG Periodistas por el Planeta informaron que los niveles de dióxido de carbono (CO2) alcanzaron un récord anual de aproximadamente 414 ppm (partes por millón), y de metano de 1.876 ppb (partes por billon). “Las emisiones de carbono procedentes de los incendios forestales en todo el mundo ascendieron en total a 1.850 megatoneladas, sobre todo por los incendios en Siberia. Esta cifra es ligeramente superior a la del año 2020, cuando se registraron 1.750 megatoneladas de emisiones de carbono” dijeron desde esa organización.

El cambio climático empeora la pobreza y la desigualdad

El cambio climático genera o evidencia, además de todo, la desigualdad social preexistente. De hecho, la profundiza. ¿Qué significa esto? Que, como en todos los otros órdenes sociales, las personas con menores recursos serán las más afectadas por este nuevo patrón de temperaturas y la mayor recurrencia de eventos extremos como las olas de calor.

Las altas temperaturas aumentan el riesgo de enfermedad y muerte, especialmente entre las personas mayores, los bebés y las personas con afecciones médicas crónicas. Las poblaciones de bajos ingresos, que muchas veces carecen de acceso a tecnologías adaptativas o a servicios básicos (como el agua de red o el aire acondicionado), también tienen más probabilidades de sufrir los impactos del calor extremo.

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Además, los trabajadores al aire libre (como los trabajadores de la construcción) son particularmente vulnerables a los días calurosos, así como aquellos trabajadores de fábricas o lugares cerrados donde es menos probable que los espacios de trabajo se enfríen.

El calor elevado también afecta la producción de alimentos ya que disminuye los rendimientos de los cultivos y la producción de lácteos, al tiempo que aumenta la demanda de electricidad.

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