menu
search
Aire Viajes | Aire Viajes | Esperanza |

Esperanza y la historia de la gesta gringa que dio origen a la primera colonia agrícola organizada del país

A mediados del siglo XIX, unas 200 familias europeas llegaron a la provincia de Santa Fe y, a fuerza de mucho trabajo, se convirtieron en la primera colonia agrícola organizada de la Argentina. La historia de los inmigrantes que poblaron los campos del centro de la bota, y las huellas que guardan los templos, las antiguas casonas y el Museo de la Colonización.

"Un mar de setenta noches y un río de tres mañanas separa la tierra vieja de la tierra nunca arada". El verso del poeta José Pedroni que se lee en paredes, y se transmite de boca en boca, ilustra el proceso migratorio que comenzó a mediados del siglo XIX y dio inicio a la primera colonia agrícola organizada del país: Esperanza, a solo 35 kilómetros de la capital provincial. Escapando de la pobreza de origen, una oleada de ciudadanos de distintos lugares de Europa llegó a esta parte del país con el anhelo de un terruño propio para vivir y trabajar.

Los primeros colonos llegaron por iniciativa del empresario salteño Aarón Castellanos y el gobernador de Santa Fe, Domingo Crespo, que en 1853 firmaron un Contrato de Colonización que autorizaba al primero a introducir en la provincia a mil familias del viejo continente para fundar cinco colonias, con el objetivo de desarrollar la agricultura en la zona.

ESPERANZA mUSEO cOLOONIZACIONDSC00592_MTH.jpg
Los primeros inmigrantes llegaron a bordo del barco velero Kyle Bristol al Puerto de Buenos Aires, después de estar en altamar durante más de dos meses.

Los primeros inmigrantes llegaron a bordo del barco velero Kyle Bristol al Puerto de Buenos Aires, después de estar en altamar durante más de dos meses.

Tres años después, un primer contingente con 140 inmigrantes de Suiza, Alemania, Francia, Bélgica y Luxemburgo desembarcó en Buenos Aires tras más de dos meses -o setenta días- en altamar a bordo del barco velero Kyle Bristol. Desde ahí, el vapor Asunción los trasladó hasta la ciudad de Santa Fe por el río Paraná en un viaje que duró otros tres días, y un último tramo en carreta les permitió llegar desde la capital hasta la colonia.

Esperanza y la historia de la gesta gringa que dio origen a la primera colonia agrícola del país

En menos de seis meses, arribaron en oleadas sucesivas las 200 familias europeas que conformaron la primera colonia agrícola del país, en una zona hasta ese momento solo poblada por indios reducidos, montaraces y algunos criollos.

ESPERANZA Plaza San Martin DSC00677_MTH.jpg
En el centro de la Plaza San Martín, el Monumento Nacional a la Agricultura narra con detalles la historia de los primeros inmigrantes. En la base, descansan los restos de Aarón Castellanos.

En el centro de la Plaza San Martín, el Monumento Nacional a la Agricultura narra con detalles la historia de los primeros inmigrantes. En la base, descansan los restos de Aarón Castellanos.

Cada grupo familiar debía estar compuesto por cinco personas adultas de no menos de 10 años. Bajo esa condición, recibieron 33 hectáreas que pasaron a pertenecerles legalmente después de trabajarlas durante cinco años. Un rancho, animales y semillas, formaron parte del trato que los colonos honraron, dedicándose a labrar la tierra y entregando a cambio parte de lo cosechado.

También desarrollaron oficios de origen como la carpintería y la herrería, elaborando muebles y objetos que hoy forman parte del acervo del Museo de la Colonización, junto con las fotografías de Fernando Paillet, que se encargó de documentar la "Pampa Gringa", con técnicas e instrumentos de vanguardia.

ESPERANZA mUSEO cOLOONIZACIONDSC00599_MTH.jpg
En el Museo de la Colonización, una de las protagonistas es la Berlina que usaron los presidentes Sarmiento y Avellaneda en sus respectivas visitas a Esperanza.

En el Museo de la Colonización, una de las protagonistas es la Berlina que usaron los presidentes Sarmiento y Avellaneda en sus respectivas visitas a Esperanza.

La producción agrícola de la colonia creció con la llegada del ferrocarril en 1885 y Esperanza llegó a tener cerca de diez molinos que elaboraban unas 300 bolsas diarias de harina, pero con la crisis de la industria molinera diez años después, algunos de los más modernos comenzaron a inclinarse hacia la producción de alimentos lácteos.

ESPERANZA ITEC El Molino DSC00762_MTH.jpg
En 1891, se construyó el Molino Angelita, destinado a la elaboración de harina de trigo. Hoy es el Instituto Tecnológico El Molino, y conserva la clásica chimenea en el patio.

En 1891, se construyó el Molino Angelita, destinado a la elaboración de harina de trigo. Hoy es el Instituto Tecnológico El Molino, y conserva la clásica chimenea en el patio.

Otra forma de conocer un poco más de la historia de Esperanza es recorrer sus casonas antiguas. Al costado del ex Molino Angelita, la Casa Bosch se conserva intacta desde que fue construida por los dueños de la fábrica. Hoy funciona en ese lugar el Liceo Municipal José Pedroni, donde más de mil personas asisten a aprender idiomas, baile y otras disciplinas.

ESPERANZA Liceo Municipal DSC00730_MTH.jpg
El hall de entrada de la Casa Bosch, donde hoy funciona el Liceo Municipal al que asisten alrededor de mil personas a aprender distintas disciplinas artísticas e idiomas.

El hall de entrada de la Casa Bosch, donde hoy funciona el Liceo Municipal al que asisten alrededor de mil personas a aprender distintas disciplinas artísticas e idiomas.

De las diferencias a la unión en la fe

La ciudad de Esperanza se destaca por ser "Capital Provincial del Diálogo y el Encuentro Ecuménico", ya que, no solo conserva los credos de los primeros colonos -católicos y protestantes-, sino también de los que llegaron en oleadas inmigratorias posteriores.

Pero en los inicios la convivencia entre las distintas religiones no fue fácil, y las diferencias en Europa se trasladaron a territorio santafesino. La colonia estaba compuesta por dos grandes secciones de terreno dividas por la "calle ancha", que corría de Norte a Sur, y en la que luego se trazó la plaza principal. Al Este de la calle se ubicaron las familias que hablaban francés, y al Oeste aquellas que hablaban en alemán. Pero el idioma no era lo único que diferenciaba a estos dos grandes grupos de inmigrantes: también estaban divididos por sus creencias. De un lado, las familias católicas; y al otro, los que profesaban el protestantismo.

ESPERANZA Basilica de la Natividad de la Santisima Virgen DSC00630_MTH.jpg
De estilo románico, la Basílica Natividad de la Santísima Virgen cuenta con coloridos vitrales y murales de gran realismo.

De estilo románico, la Basílica Natividad de la Santísima Virgen cuenta con coloridos vitrales y murales de gran realismo.

Cada credo levantó su propio templo. Los primeros en hacerlo fueron los católicos que, en 1863, construyeron primero una capilla y luego una iglesia con tres naves. Uno de los detalles más llamativos es que la iglesia actual, la Basílica Natividad de la Santísima Virgen -inaugurada en 1932- fue edificada alrededor de la antigua, que luego fue demolida.

Al otro lado de la plaza, y dos décadas después, los protestantes construyeron también su lugar. Comenzó siendo una escuela y un pequeño salón para el culto, pero en mayo de 1887 se colocó la piedra fundamental que dio origen a la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, con fachada neogótica y una torre de tres pisos donde se colocó un reloj público en 1895 por ser el punto más alto de la ciudad.

ESPERANZA Iglesia Evangélica del Río de la Plata DSC00680_MTH.jpg
En 1985, una comisión conformada por vecinos de ambos credos gestionó la colocación de un reloj público en la torre del templo protestante, el punto más alto de la colonia.

En 1985, una comisión conformada por vecinos de ambos credos gestionó la colocación de un reloj público en la torre del templo protestante, el punto más alto de la colonia.

A los dos grupos fundadores, de católicos y protestantes, se sumaron también los católicos ortodoxos de la comunidad sirio-libanesa, que llegaron a Esperanza a principios del Siglo XX. En 1940 se abrieron las puertas de la Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Antioquía en Argentina, dedicada al mártir San Jorge, unas 12 cuadras al sur de la ciudad.

ESPERANZA Iglesia Ortodoxa San JorgeDSC00719_MTH.jpg
El interior de la iglesia católica ortodoxa, que también forma parte del circuito turístico religioso ecuménico en Esperanza. El altar debe permanecer cerrado, y solo se abre los días de celebración.

El interior de la iglesia católica ortodoxa, que también forma parte del circuito turístico religioso ecuménico en Esperanza. El altar debe permanecer cerrado, y solo se abre los días de celebración.

Contrario a los orígenes de la colonia, actualmente, los tres credos principales conviven en armonía y respeto privilegiando que los une una única fe más allá de las diferencias.

El árbol de la libertad

Las diferencias marcadas entre católicos y protestantes en los comienzos de la colonia fueron la razón por la que Esperanza se convirtió además en el escenario de la primera unión civil en la Argentina, entre Alois Tabernig -un hombre viudo, católico, con tres hijas- y Magdalena Moritz, una joven alemana de religión protestante.

Ambos se enamoraron, pero el hecho de que profesaran distintas religiones impedía que pudieran casarse por iglesia y ninguno quería renunciar a su culto. Decidieron entonces formalizar la relación con una ceremonia en la plaza principal, en la que plantaron "el Árbol de la Libertad", a mitad de camino entre las dos iglesias.

ESPERANZA Plaza San Martin DJI_0155_MTH.jpg
Aunque el

Aunque el "Árbol de la Libertad" ya no existe, las crónicas de la época aseguran que fue plantado en un punto equidistante entre ambas iglesias.

Allí, frente a una asamblea de vecinos, Alois y Magdalena proclamaron que vivirían bajo el mismo techo y que el fruto de esa unión tendría los mismos derechos que sus primeros descendientes. Este antecedente quedó registrado como el primer matrimonio por civil en todo el país.

A simple vista

La travesía de los primeros inmigrantes está, a la vista de todos y todas, en el núcleo de la Plaza San Martín, donde está ubicado el Monumento Nacional a la Agricultura. Cada cara del monumento narra una parte de la historia que se descubre de forma completa con solo recorrerlo en sentido contrario a las agujas del reloj.

Desde la llegada al Puerto de Buenos Aires hasta la costumbre de trillar "a pata de yegua" el grano de cereal, la historia de los primeros inmigrantes en la colonia está custodiada por Aarón Castellanos, cuyos restos descansan a los pies del monumento.

ESPERANZA Plaza San Martín
Cada alto relieve en la parte central del Monumento ilustra la vida y el trabajo de los primeros colonos de Esperanza.

Cada alto relieve en la parte central del Monumento ilustra la vida y el trabajo de los primeros colonos de Esperanza.

En Esperanza, cada puerta que se abre es una invitación a seguir descubriendo los detalles y secretos de esa "gesta gringa" que inició el movimiento colonizador ininterrumpido en el país y de la que todavía quedan huellas en cada rincón de la ciudad.

2021 Banner Inst 300x250.jpg