Historias de superación y lucha: le ganaron al cáncer de mama y ahora “reman la vida” unidas

En 2016 nació en Santa Fe la asociación civil Chicas Pink, una organización conformada por mujeres que trabajan para concientizar a sus pares sobre la prevención de esta enfermedad a través de la práctica del remo.


Por Loreley Duré

El cáncer de mama, el más frecuente entre las mujeres según datos de la Organización Mundial de la Salud, tiene grandes posibilidades de cura cuando se lo diagnostica precozmente y se trata de manera adecuada. Por tal motivo, un grupo de mujeres santafesinas que se consideran “sobrevivientes” de esta enfermedad se unió para trabajar en la concientización a través de la práctica del remo.

Se trata de las integrantes de la asociación civil Chicas Pink, una organización que nació en 2016 en Santa Fe por iniciativa de dos amigas y hoy ya cuenta con más de 20 integrantes, la mayoría pacientes recuperadas de cáncer.

Parte de las integrantes santafesinas de Chicas Pink (Fotos: Maiquel Torcatt / Aire Digital)

En diálogo con Aire Digital, la presidenta de la entidad, Viviana Cámara, explicó que “su principal reto está centrado en la invitación a la práctica del remo, actividad que está comprobada que sirve para fortalecer torso y brazos y combatir los efectos secundarios que produce esta patología”.

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“Fue un médico canadiense, especialista en medicina del deporte, el que identificó estos beneficios a partir de una experiencia piloto que realizó con un grupo de mujeres recuperadas”, agregó la mujer, quien aseguró que en Argentina ya existen 10 agrupaciones que siguen esta experiencia y forman parte de la Comisión Internacional de Remeras con Cáncer de Mama y pertenecen al Movimiento IBCPC en la disciplina bote dragón.

Cada día de entrenamiento, las Chicas Pink se reúnen y se dan fuerzas mutuamente (Fotos: Maiquel Torcatt / Aire Digital)

Es este bote uno de los objetivos hoy tiene el grupo, ya que se trata de un instrumento de competencia que les permitiría realizar actividades en conjunto y participar de importantes competencias.

“Hoy nosotras estamos entrenando juntas en todo lo que es la preparación física, pero en el agua lo hacemos de manera individual”, detalló Viviana y completó: “El bote dragón es una construcción artesanal que se fabrica en China y permite la práctica de 12 mujeres juntas. A nivel internacional hay competencias con este tipo de embarcación y para nosotros es un desafío lograr participar de alguna”.

La laguna Setúbal, el escenario en el que las Chicas Pink se ponen a prueba (Fotos: Maiquel Torcatt / Aire Digital)

En ese marco, comentó que están haciendo todo tipo de actividades de recolección de fondos que le permitan adquirir la mencionada embarcación. Asimismo las mujeres comentaron que ya tienen comprometida su participación en distintas actividades programadas en Santa Fe y la región para los próximos meses, como así también en el encuentro internacional de botes dragones “Latinoamericana Rosa”, que se llevará a cabo del 14 al 17 de noviembre próximo en la ciudad de Neuquén.

Invitación abierta

La asociación Chicas Pink está conformada por mujeres de todas las edades y profesiones, quienes comparten el interés por luchar contra el cáncer de mama y están abiertas a recibir nuevas integrantes.

“Somos una gran familia y tenemos las puertas del grupo abiertas para las que quieran sumarse. De hecho ya tenemos integrantes que no son de Santa Fe y estamos muy contentas por eso”, afirmó Viviana Cámara, quien aprovechó para difundir la página de Facebook, donde las interesadas pueden contactarlas.

Voces y relatos

Vestidas con los colores que identifican a su grupo y a lucha por prevenir al cáncer de mama, el rosado, algunas de las integrantes de Chicas Pink se animaron a contarle su historia al equipo de Aire Digital.

Daniela Dal Lago, 53 años

“Cuando tenía 42 descubrieron que tenía cáncer en la mama izquierda. No fui a quimioterapia, hice solo rayos y empecé a partir de allí a realizarme controles cada tres meses en un inicio y cada 6 meses, después. Hace un año conocí al grupo Chicas Pink, las contacté por Facebook y a los días ya estaba siendo parte. Me cambiaron la vida y la forma de encararla. Para mí esto es una segunda oportunidad”.

Virginia Meso, 54 años

“Soy mamá, ama de casa y tengo un hijo de 23 años. Soy una de las fundadoras de Chicas Pink, una sobreviviente que junto a otras mujeres que pasaron por situaciones iguales a la mía, nos dedicamos al remo y a concientizar a la población el tema de la prevención. Lo mío fue detección precoz. No tengo antecedentes, pero un día me encontré con esta realidad y debí pasar por cinco operaciones… me sentí caer, pero por suerte pude resurgir y es como que esto nunca me pasó. Lo que siempre digo es que hay que mimarse, valorarse y que todo se puede”.

Silvina Charren, 53 años.

“Tuve cáncer de mama en 2016. Y este año conocí a Chicas Pink. Para mí ser parte es como vivir un sueño. Nunca practiqué deportes y le temía mucho al agua. Hoy me siento una más y quiero invitar a todas las mujeres que se sientan identificadas con nosotras que se animen a sumarse. Somos una gran familia, entre todas nos contenemos, nos conocemos y sabemos lo que es estar en el lugar de la otra”.

Lucila Estrada, 55 años.

“Fui operada de una sola mama dos veces y mi médico me ofreció hacerme una mastectomía de las dos mamas, debido a que las células se estaban transformando en malas. Me decidí a hacerlo y realmente fue como comenzar una vida nueva, porque ahora en la misma intervención te colocan las prótesis y entonces no te das cuenta. Realmente al principio sentía vergüenza de contar mi experiencia, pero hoy siento que es algo que tengo que hacer para decirle a las mujeres que se animen, que hay posibilidades de sentirse bien otra vez”.

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