Redacción Aire Digital
El panorama en las orillas de la frustrada obra es desolador. En barrio San Martín, las máquinas están varadas, y los trabajos, por supuesto, inconclusos.
El mayor problema es que las consecuencias de la obra abandonada son aún más preocupantes: los caños de gas están a la intemperie, los deshechos de los domicilios se estancan en los pozos de dos metros por falta de cuneta, la humedad provoca rajaduras en las veredas y las casas…
En Espora al 4200, Mirna dijo al móvil de Aire de Santa Fe: “Queremos que nos devuelvan lo que teníamos, los desagües y las zanjas. Ya no sabemos a quién recurrir”.
Los vecinos se acercan a diario a hablar con arquitectos e ingenieros para saber en qué estado están los trabajos. Este lunes, la única orden emanada desde la empresa encargada de la ejecución de la obra fue empezar a rellenar el desagüe con piedras. Desde la misma firma explicaron a los vecinos que los trabajos avanzan lentamente por falta de fondos.
A mediados de agosto, 17 obreros fueron suspendidos, pese a los importantes trabajos que aún restan finalizar en la obra que comenzó hace dos años.









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