La decisión de prorrogar hasta el 30 de junio próximo la suspensión de las retenciones a los productos lácteos se formalizó este jueves a través de la publicación del Decreto 9/2023 publicado en Boletín Oficial. También se quitan los reintegros a las exportaciones.
La suspensión de las retenciones a los productos lácteos fue una medida que fue tomada el 3 de octubre de 2023 por el Gobierno de Alberto Fernández. El decreto actual establece que la situación de bajos precios internacionales para los productos lácteos generó una menor capacidad de pago de las industrias hacia productores.
Y, sumado a una débil demanda del principal consumidor mundial, los volúmenes exportados y el ingreso de divisas se vio afectado durante 2022 y 2023.
“Esta medida busca otorgarle mayor competitividad al sector, a través de una mayor equidad entre las empresas que exportan”, subrayó la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca en un comunicado.
Sin retenciones
Como se mencionó, el decreto que había establecido la exención vigente para las retenciones a los lácteos se había publicado el 3 de octubre de 2023 y había fijado el vencimiento de esta medida para el 31 de diciembre.
Hasta ese entonces, los lácteos venían pagando un 9% de alícuota de derecho de exportación en el caso de la leche en polvo, mientras que los quesos abonaban 4,5%.
Esta decisión constituye un importante alivio para una cadena que viene muy golpeada por la crisis que impacta en todos los eslabones, pero principalmente en los tambos.
Acompañada por la recuperación que está teniendo el precio internacional de la leche en polvo –principal producto de exportación argentino en los lácteos–, la expectativa es que el comercio exterior traccione una mejora.
Según un reciente informe del Observatorio de la Cadena Láctea (OCLA), el actual dólar exportador luego de la devaluación del tipo de cambio oficial, más la decisión del Gobierno de mantener a la leche dentro de los productos exentos de tributar retenciones, son factores que “vienen a completar un panorama muy favorable para las exportaciones y generan expectativas en función al mejor poder de compra de la leche para la exportación”.
Actualmente, la exportación se lleva alrededor del 20% de la producción total de leche de Argentina y se espera que este porcentaje, de la mano de la suba de los precios y de las políticas favorables, pueda alcanzar el 30%.
Es sin duda un paliativo para compensar los malos números del 70% que se destina al mercado interno “con un poder adquisitivo totalmente deteriorado por el proceso inflacionario (sobre todo de la clase media, principal demandante de lácteos de mayor valor agregado)”, completó OCLA.
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