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Actualidad Malvinas | Islas Malvinas | Argentina

"Voy a pasar el día con los pibes": el emotivo relato de un santafesino en Malvinas

Diego es santafesino y malvinero, desde Malvinas compartió con AIRE su testimonio cargado de emoción al viajar para homenajear a los caídos en el Día del Veterano.

Un viaje que se vive con el corazón

Embed - “Voy a pasar el día con los pibes” | Santafesino en Malvinas emociona

El viento golpea fuerte del otro lado del mar, en una mañana que para los isleños puede parecer templada, pero que para Diego es un frío que cala los huesos. Desde allí, en una costanera marcada por la historia, el santafesino habla con la voz entrecortada.

Llegó el domingo, después de que un vuelo cancelado intentara frustrar lo que para él era una misión personal. Estar en Malvinas el 2 de abril. Nada menos.

“Es un día raro”, asegura en diálogo con el programa Creo de AIRE. Y en esa simple frase cabe todo: la distancia, la memoria, el peso de los nombres que ya no están.

La necesidad de estar en Darwin

No hay protocolo en su forma de homenajear. Hay algo más profundo. Algo que no se explica fácil. Este 2 de abril decidió pasar el día entero en el cementerio de Darwin. No un rato. No una visita rápida. Un día completo.

“Voy a pasar el día con los pibes”, repite. Y los nombra así, como si el tiempo no hubiera pasado. Como si siguieran ahí, vivos en la memoria. Habla de mates compartidos, de canciones, del Himno. De encontrarse con otros argentinos que, como él, llegaron sin conocerse pero con la misma necesidad: estar.

Foto de Malvinas enviada por Diego, el santafesino que viajó para rendir homenaje a los caídos.

Para Diego, no es un viaje: es un encuentro.

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Caminar donde combatieron

Recorrer las islas no es una experiencia turística. Es un golpe emocional constante. Diego lo cuenta sin adornos. Habla de zapatillas abandonadas, de telas rotas, de huellas que quedaron en el terreno como si la guerra hubiese terminado ayer.

El frío, dice, es difícil de explicar. “Te come los huesos”. Y mientras lo describe, parece intentar acercar un poco de esa sensación a quienes escuchan desde lejos.

Cada paso por esos montes es también un paso por la historia. Por lo que fue. Por lo que todavía duele. En Malvinas, el pasado no está tan lejos.

El amor por Malvinas, una historia que empezó de chico

El vínculo de Diego con Malvinas no nació ahora. Viene de mucho antes. De cuando era chico y escuchaba a un excombatiente contar lo vivido. De esas historias que no se olvidan. Que se quedan.

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“Me cuesta hablar”, admite en un momento. Y no es por la comunicación que se corta. Es por lo que se le viene encima cuando recuerda. Ese chico que escuchaba, hoy está ahí. En el mismo suelo del que le hablaron. Frente a las tumbas.

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Santafesino en Malvinas: un homenaje que atraviesa todo

Hay algo que se repite en su relato, como una convicción firme: Malvinas es Argentina. Lo dice sin rodeos, incluso en un lugar donde sabe que no todos quieren escucharlo. Donde la bandera argentina incomoda.

Pero él está ahí igual. Con respeto. Con emoción. Con memoria.

“Hoy es el día clave para mí”, había dicho antes de partir hacia Darwin. Y en esa frase, sencilla pero cargada, se entiende todo.