Desde hace un año los vecinos de barrio Loyola de Santo Tomé reclaman que se normalice el servicio de agua potable, ya que desde ese entonces al abrir las canillas el suministro se presenta de color marrón y con mucho óxido lo que imposibilita tanto su consumo como su uso.
A pesar de los reiterados reclamos que se realizaron a la Municipalidad de Santo Tomé, la única respuesta que lograron las más de 350 familias que habitan en el populoso barrio fue la instalación de una cuba la cual no es suficiente para cubrir la demanda.
"En casa nos vamos bañando en cuotas, tipo 2 de la mañana o hasta las 8 de la mañana porque después no hay presión y con suerte si sale el agua limpia. No es todo el día, pero sale marrón y no se puede lavar la ropa", relató la vecina entrevistada por el móvil de Aire de Santa Fe.
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Para poder beber deben trasladarse hasta la capital provincial y cargar bidones para el consumo. "La estamos pasando muy feo y no tenemos solución", agregó al mismo tiempo que relató que hace pocas semanas se llevaron adelante tareas para solucionar la falta de presión y la turbiedad del agua, estos trabajos derivaron en la falta del suministro durante dos días. Sin embargo el problema persiste y genera malestar entre los vecinos y una inversión económica que no todos pueden afrontar.
"Nos han dejado de cobrar por dos o tres meses, pero no es eso lo que queremos, lo que necesitamos es que nos solucionen el problema pero hasta el momento no hay novedad", remató la mujer.
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