Vecinos autoconvocados de Santo Tomé se manifestaron este sábado por la tarde en la explanada de la Municipalidad, en reclamo de, simplemente, agua potable. Como cada mes, los santotomesinos pagan el servicio, pero el agua llega a cada hogar, cada vez más sucia. El gobierno asegura que es apta para el consumo.
Varias botellas con agua extraída de domicilios de barrios Iriondo, Loyola, Sarmiento, Favaloro, Villa Adelina y barrio centro entre otros, evidenciaron un grave problema que puede tener consecuencias aún más nefastas. El "agua potable" de Santo Tomé presenta un color marrón e incluso sedimentos desde noviembre pasado.
Hce diez días, el municipio ordenó la limpieza de una serie de caños que suministran el servicio y se encontró material óxido y brea, según los vecinos que expresaron su preocupación al móvil de Aire de Santa Fe.
"La Municipalidad dice que el barrio Loyola es el único que tiene problemas con el agua. Acá vino gente de todos lados", dijo una de las vecinas convocadas. "Siempre se nos dijo que el agua de Santo Tomé tiene sarro y hierro y que había que dejarla escurrir un poco para que saliera más clara, pero esto es demasiado", agregó indignada.
Al grave problema de salud se le suma un problema económico. Las boletas del servicio público llegan a cada vivienda particular "como si nada". Algunos vecinos pagan cerca de 1000 pesos mensuales por un agua que no pueden tomar, con la que no pueden asear espacios ni a ellos mismos.
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