Acababan de llegar a Malvinas. Era el segundo día en las islas y les habían asignado la primera misión: ir al Monte Kent y construir una base de patrulla. Eran doce soldados. A eso de las 19.30 horas, mientras escalaban, fueron emboscados por los ingleses y comenzó una historia que dos de ellos recordaron este jueves en AIRE, como parte de un ciclo de diez entrevistas por los 40 años del conflicto bélico
El teniente primero Horacio Lauría y el sargento primero Raimundo Viltes, que formaron parte de la Compañía Comando 602 a cargo de Aldo Rico, al que definen como "uno de los mejores soldados del ejército argentino", dialogaron con Luis Mino en Ahora Vengo y relataron cómo fue el primer ataque que recibieron de los ingleses en las islas. Fueron 14 horas de fuego enemigo en plena noche y con nieve.
El Hércules 630, que volaba a menos de diez metros del mar, los llevó a Malvinas para defender la soberanía. "Fue un momento muy emotivo besar tierra malvinense. Me arrodillé, besé el piso y se me cayeron algunos lagrimones", dijo Lauría.
El primer día, realizaron el reconocimiento del territorio y, al segundo, ya tenían asignada el primer objetivo. "La misión de los comandos es infiltrarse en las líneas enemigas y efectuar distintas operaciones como golpes de mano, emboscadas, toma de prisioneros, volar depósitos logísticos, etcétera. La misión que teníamos nosotros era constituir una base de patrulla, enterrar nuestros suministros y proceder a infiltrarnos", contó el veterano. Como sabían de la superioridad de los ingleses, tenían asignado enterrar las municiones, víveres y elementos de primeros auxilios.
La patrulla estaba a cargo del capitán Andrés Ferrero. Eran las 19.30 y todo venía aparentemente bien. "Estábamos a mitad de la pendiente para llegar a la cumbre del Monte Kent y Ferrero nos imparte la orden de que nos quedemos en el lugar, ya que él iba a hacer un reconocimiento. Nos quedamos encolumnados a dos o tres metros cada uno. Me dijo 'cuando te haga una seña con una linterna muda, vos avanzas con el resto de la patrulla'". Y eso hizo. Se suponía que ingleses estaban a unos 20 kilómetros del lugar.
El primer día, realizaron el reconocimiento del territorio y, al segundo, ya tenían asignada la primera misión, que fue interrumpida por la emboscada de los ingleses.
"Cuando estamos avanzando, nos faltarían unos 40 metros para llegar a la cima del monte, nos abren fuego desde tres posiciones distintas -contó Lauría-. Pensé que era una patrulla de comandos que se habían confundido y pensaban que podíamos ser ingleses. No lo contestamos por eso. Pero cuando sentí hablar en ingles dije 'nadie se confundió' y empezó una lluvia de fuego", relató el exmilitar de Malvinas.
Habían caído en una emboscada. "La forma de salir es contraatacando o hay que replegarse. Como estábamos en altura, había que replegarse, no podíamos atacar", recordó. En ese momento, Lauría escuchó una voz que decía: "Ayúdeme, ayúdeme, soy Viltes, estoy herido".
A partir de ese momento, comenzó otra odisea. Lauría le pidió a Viltes que trate de acercarse porque estaba rodeado por el fuego de los ingleses. Viltes trató de llegar a él, pero cayó. Estaba herido en el talón y no podía caminar.
"Le había impactado una munición de trazante luminosa de fusil 762 y le había destrozado el talón. Cuando pudo acercarse hasta mí, le dije 'nos tenemos que replegar'. Abrió fuego él también y nos replegamos", contó el veterano.
Viltes, de 80 kilos y herido en el pie, era difícil de llevar. Lauría le dijo que dejaran sus mochilas, se quedaran con el armamento y procedieran a replegarse. A pocos metros, estaba el sargento Núñez y, juntos los dos, cargaron a Viltes mientras trataban de defenderse de los ingleses que no dejaban de atacar. "Era muy difícil porque nos tiraban de todos lados. Después de 14 horas de trasladarlo perdiendo sangre y con el dolor que significa, lo cargamos con Núñez y nos desprendimos a las 14 horas de los ingleses", dijo Lauría. Fueron 14 horas con fuego enemigo en las que avanzaron apenas 800 metros.
Luego de 14 horas entre la oscuridad y la nieve, los tres, Lauría, Núñez y Viltes, pudieron cruzar un río de piedras y desprenderse de los ingleses.
Durante la entrevista con Luis Mino, Raimundo Viltes contó cómo fue que lo hirieron los ingleses en aquella emboscada. Mientras disparaba hacia el frente y los costados, tuvo que ponerse de rodillas. "Sentí caliente en el talón pero no sabía que no podía correr. Cuando quise salir corriendo y asenté el pie izquierdo, me caí al piso. Ahí es donde le dije a Lauría que estaba herido", contó el veterano.
También había sido rozado en la cadera. "Me rompieron la bombacha del equipo. Si era dos centímetros más adentro, ya no me movía, me quedaba ahí", dijo Viltes.
Luego de 14 horas entre la oscuridad y la nieve, Lauría, Núñez y Viltes pudieron cruzar un río de piedras y escapar de los ingleses.
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