El doctor Fernado Elli es argentino, investigador y jefe de cirugía gastroenterológica en Florida, Estados Unidos. También trabaja como profesor de cirugía de la Escuela de Medicina Alix de la Clínica Mayo. Se formó en la universidad pública de la Argentina: hizo su residencia en el Hospital de Clínicas José de San Martín de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La semana pasada fue expositor en el 93° Congreso Argentino de Cirugía que realizó en Buenos Aires.
Durante una entrevista con AIRE el doctor contó cuáles son las últimas novedades en el tratamiento para patologías que afectan al esófago.
El reflujo o ácido estomacal es una patología común por la cual no hay que alarmarse, lo importante es cuando se vuelve crónico y se registran episodios todos los días. "Es normal tener reflujo, el problema es cuando este se cronifica y genera complicaciones que traen problemas. Lo más común es tener afonía, tos, carraspera, aspiraciones nocturnas, disfagia (dolor al tragar)", aclaró el especialista.
En ocasiones los pacientes acuden al consultorio por esos malestares y luego de mucho tiempo de padecer reflujo. En la actualidad hay una gran cantidad de medicación de venta libre, que no está mal, pero si esto se cronifica hay que consultar para evitar más problemas causados por el reflujo.
La relación reflujo obesidad
La obesidad produce reflujo por una cuestión netamente física, cuando la persona tiene kilos de más la presión intra abdominal aumenta y hace que el reflujo suba al esófago. "Tenemos muchos pacientes que consultan por reflujo, pero el problema primario es la obesidad severa", enumeró Elli.
Los pacientes con obesidad marcada se benefician con una cirugía de bay pass gástrico.
"No hay que ser tan determinante, hay una variada escala en cuanto a tratamientos", aclaró Elli. Esta intervención consiste en reducir el volumen del estómago, se corta y se divide para crear un pouch gástrico del tamaño de una manzana. Lo que hacemos es dividir el estómago y conectar el reservorio gástrico con el intestino. Se baipasea el páncreas y duodeno, lo que provoca un efecto de pérdida de peso.
El reflujo crónico que se conoce como "esófago de Barret", una modificación en la mucosa que recubre el esófago y que para defenderse cambia. En algunos pacientes como los fumadores, obesos o bebedores puede cambiar y producir displasia que eventualmente puede evolucionar a un cáncer de esófago.
"El porcentaje de pacientes que evolucionan de reflujo crónico a cáncer de esófago es muy baja. Es aproximadamente el 1 a 2%. No hay que salir corriendo pero si saber que en algunos pacientes el esófago de Barret puede evolucionar a un tumor de esófago", enumeró el especialista.
El rol de la robótica en la medicina
El tratamiento depende del grado de crecimiento celular anormal que haya en el esófago del paciente y su estado de salud general. Si no tiene displasia, se hace una endoscopía periódica y se indica tratamiento para el reflujo. En cambio, si se detecta displasia, se consideran otras intervenciones, como la resección endoscópica, la ablación por radiofrecuencia o la crioterapia.
La cirugía robótica es hoy un complejo instrumental que permite al cirujano ser más preciso y, en algunos casos, disminuir las complicaciones postoperatorias y la estadía hospitalaria. "Ya hacemos con robots las intervenciones para reflujo esofágico severo, el esófago de Barret, el bypass gástrico o el cáncer de esófago", enumeró Elli.
En los EE.UU a pesar de todos los tratamiento médicos, medicaciones y cirugías la obesidad sigue aumentando a pasos alarmantes, con lo cual es un problema importante de salud pública que trae otros problemas aparejados como hipertensión, diabetes, está concatenado con otras patologías
En los últimos 20 años hubo un incremento notable de los tumores de esófago distal, algo que no era común de ver. Con el aumento de la obesidad aumentan los tumores de esófago distal, creo que están relacionados las dos cosas: un poco por el reflujo y otro por la obesidad en sí.
"Nuestra experiencia nos demuestra que el uso de la robótica puede reducir algunas de las complicaciones postoperatorias. Puede prevenir fugas de la conexión que se realiza entre el esófago y el estómago", agregó el especialista.
Elli recalcó que la cirugía del futuro no estará hecha por cirujanos. "Va a estar supervisada por humanos. Van a ser robots que operan en base a la inteligencia artificial y la experiencia previas. Nos sacará, pero aún necesita la supervisión del humano", aclaró.
Sin embargo, aclaró que la robótica y la inteligencia artificial no serán para todos los casos de cirugía, sino que se tendrán que desarrollar la medicina personalizada, con terapias genéticas.
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