Tragedia en Australia: una joven modelo fue devorada por un cocodrilo ante la mirada de otros turistas
La joven había viajado al norte del país para conocer paisajes salvajes y terminó muriendo tras ingresar a una zona con presencia de cocodrilos, pese a las advertencias.
La Cascada del Rey, en el norte de Australia, es una zona conocida por la presencia de cocodrilos de gran tamaño.
Lo que comenzó como una excursión turística en una de las regiones más impactantes de Australia terminó de manera trágica. Ginger Meadows, una joven que había llegado al país con la intención de recorrer el interior y conocer sus paisajes naturales, murió tras ser atacada por un cocodrilo en una zona conocida por la presencia de estos reptiles.
La trágica muerte de Ginger Meadows: atacada por cocodrilos en Australia
El hecho ocurrió el 29 de marzo de 1987, cuando Ginger y su amiga Jane Burchett participaron de una excursión en Darwin, en el norte australiano. Fanática de la película Cocodrilo Dundee, la joven quería conocer de cerca el territorio más salvaje del país y por eso contrató un recorrido que incluía una parada en un sector conocido como la Cascada del Rey.
Ambas viajaban a bordo del yate de lujo Lady G, que tenía previsto continuar luego hacia Papúa Nueva Guinea. Según reconstruyeron medios locales, pese a las advertencias por la presencia de cocodrilos en la zona, las jóvenes decidieron meterse al agua.
A los pocos minutos, un cocodrilo de aproximadamente cuatro metros apareció en el lugar y las acorraló contra una pared de la cascada. Jane Burchett fue la única sobreviviente y años después relató cómo se desarrollaron esos segundos de terror.
ginger meadows cocodrilos australia
El ataque ocurrió durante una excursión turística en Australia y fue presenciado por otros visitantes que se encontraban en el lugar.
“Nadó hacia nosotros con la boca abierta. Me saqué la zapatilla y se la tiré, le di en la cabeza y cerró la boca”, contó en diálogo con The Daily Mail. Según su testimonio, el animal parecía bloquear cualquier intento de escape hacia la orilla.
El ataque fue presenciado por otros turistas que se encontraban en la zona y no pudieron intervenir. El cocodrilo arrastró a Ginger hacia el agua y la devoró, sin que hubiera posibilidad de rescate.
El cuerpo de la joven fue hallado al día siguiente, durante un amplio operativo de búsqueda desplegado en el lugar. El hallazgo se produjo, además, en una fecha especialmente dolorosa: ese día Ginger Meadows hubiera cumplido 25 años.
La tragedia volvió a poner en foco los riesgos de ingresar a áreas naturales sin respetar las advertencias y protocolos de seguridad, especialmente en regiones donde habitan animales salvajes de alto riesgo.