PAMI Santa Fe: reclamos por cambios de sanatorio, demoras en turnos y falta de personal
ATE alertó sobre las dificultades que atraviesan los afiliados de PAMI en Santa Fe, unos 8.000 fueron reasignados de prestador desde agosto, aumentaron los reclamos por demoras en turnos y los centros de diálisis advierten por el impacto de los costos.
La atención de los afiliados de PAMI atraviesa distintas dificultades en Santa Fe.
La atención de los afiliados de PAMI atraviesa distintas dificultades en Santa Fe. Cambios compulsivos de prestadores, demoras para conseguir turnos, falta de personal en las oficinas y la situación de los centros de diálisis forman parte de los reclamos que llegan todos los días a los trabajadores de la obra social.
Te podría interesar
Sergio Delfino, delegado de ATE en PAMI Santa Fe, explicó en el programa Ahora Vengo que uno de los principales problemas comenzó a principios de agosto, cuando unos 8.000 afiliados dejaron de ser atendidos por el Sanatorio Mayo y pasaron a Mutual Abril, la entidad que controla los sanatorios Americano y Diagnóstico.
Según explicó Delfino, el cambio generó un fuerte incremento en los reclamos. “Tenemos entre 50 y 60 quejas y reclamos de los afiliados personales y otras 20 o 30 que se hacen a través de la página web por día”, señaló.
PAMI y el cambio de prestador que afectó a 8.000 afiliados
El principal problema que plantean los afiliados está relacionado con los turnos que ya tenían asignados. Delfino explicó que una persona podía haber esperado entre 10 y 15 días para conseguir una consulta o un estudio en el Sanatorio Mayo y, después del cambio, debe volver a solicitar un turno con el nuevo prestador.
“Ahora esa persona esperó entre 10 y 15 días para que llegue el turno y ahora tiene que volver a pedir un turno en el Americano o en el Diagnóstico y esa espera se hace más”, explicó.
La situación también afecta la continuidad de los estudios médicos. Según Delfino, una consulta puede terminar con la indicación de un estudio necesario para confirmar o descartar un diagnóstico y, si también se extienden los tiempos para acceder a ese estudio, el proceso de atención se demora todavía más.
El delegado de ATE sostuvo que los trabajadores de las oficinas locales reciben los reclamos, pero no pueden modificar directamente la asignación realizada por PAMI. “Este cambio se hizo compulsivamente desde el nivel central de PAMI y no tenemos la posibilidad de hacer el cambio”, afirmó.
Los reclamos deben cargarse en el sistema y elevarse a las autoridades. “No sabemos cuándo vamos a tener respuesta. Puede ser dentro de 5 minutos, 10 días o tal vez nunca”, sostuvo Delfino.
El cambio, además, modificó la posibilidad de elegir prestador que tenían los afiliados. “Se termina lo que regía hasta el momento que era el PAMI, que era la libre elección”, afirmó.
Los afiliados no fueron informados del cambio
Delfino también señaló que muchos afiliados se enteraron de la modificación recién cuando concurrieron a atenderse. “Le avisaron a los afiliados que lo pasaron al Americano en ningún momento. Se enteraron cuando fueron a hacerse atender con un especialista o fueron a hacerse un estudio en el sanatorio y ahí le dijeron: ‘Mirá, no te corresponde más, tenés que ir a pedir turno a Mutual Abril’”, relató.
Desde el 1° de agosto, según precisó, recibieron alrededor de 900 reclamos. Por eso recomendó que los afiliados y sus familiares revisen qué prestador tienen actualmente asignado.
La consulta puede hacerse desde la aplicación de PAMI o a través de la página web de la obra social. Delfino recomendó controlar la cartilla y verificar si el sanatorio asignado continúa siendo el mismo.
En caso de detectar un cambio que el afiliado quiera reclamar, debe presentarse en PAMI o realizar el reclamo a través de la aplicación o la página web. “Si no hay reclamos, el problema no existe”, resumió Delfino. Y agregó: “Necesitamos la queja. A partir de ahí recién podemos hacer algo”.
Qué pasa con el Sanatorio Mayo y Mutual Abril
De acuerdo con la explicación del delegado de ATE, el Sanatorio Mayo perdió un tercio de las cápitas que tenía, unas 8.000 personas, que pasaron a Mutual Abril. Mutual Abril controla lo que anteriormente se conocía como Sanatorio Americano y Sanatorio Diagnóstico. Al pertenecer ambos al mismo grupo, pueden derivar internaciones entre uno y otro.
En la práctica, según lo que observa diariamente en la atención de los afiliados, la internación y la guardia se concentran en el Americano, mientras que el Diagnóstico queda destinado para estudios de alta complejidad. “En la práctica es así. O sea, yo como trabajador de PAMI ante la persona tengo que decir que puede elegir entre esos dos. Pero yo sé que en la práctica le estoy mintiendo a la persona”, afirmó.
Delfino explicó que los cambios de cápitas tienen también una dimensión económica. Cada afiliado representa un monto que PAMI paga a los prestadores por la atención. “Es el tema plata, dinero, cantidad de cápitas. Cada persona es un monto de dinero que PAMI paga a los sanatorios para que sean atendidos”, señaló.
Retiros voluntarios: menos trabajadores para atender a los afiliados
A los problemas de los prestadores se suma la reducción de personal en las oficinas de PAMI. Delfino informó que en el centro norte de Santa Fe aceptaron el retiro voluntario 24 trabajadores sobre una plantilla de 119 personas. “Ahora tenemos 24 personas menos y eso resiente claramente la atención no solo de las personas, sino el trabajo administrativo interno”, explicó.
El delegado remarcó que no todos los trabajadores atienden directamente al público. También hay empleados que realizan tareas administrativas, contables, sociales y de asesoramiento jurídico.
En PAMI Rosario, según indicó, se retiraron 147 personas. Allí, además, existe una situación particular porque la obra social cuenta con dos policlínicos propios y buena parte de los retiros corresponde a profesionales como médicos, enfermeros y anestesistas, además de personal administrativo.
Pero la falta de trabajadores no se limita a las grandes ciudades. Delfino puso como ejemplo distintas localidades del interior donde una sola persona debe afrontar la atención de los afiliados y también las tareas administrativas.
Mencionó los casos de Helvecia, donde una persona atiende a todo el departamento Garay; San Javier, con una persona; San Cristóbal y Ceres, también con un trabajador cada una; San Guillermo y Rincón. “Una persona que tiene que hacer no solamente la atención al público, sino todo el trabajo administrativo que acá en UGL hacemos entre varias personas”, explicó.
Esta situación, sostuvo, termina resintiendo la atención directa porque los trabajadores también deben responder a requerimientos del nivel central, como la elaboración de listados y la resolución de trámites web.
Centros de diálisis: preocupación por los costos y las cápitas
Otro de los puntos que genera preocupación es la situación de los centros de diálisis que atienden a afiliados de PAMI. Se trata de una prestación que requiere insumos importados y cuyos costos están vinculados al dólar. “Todo lo que sea a costos de ellos son costos en dólares porque son productos importados, desde los filtros, todo ese tipo de cosas que se necesitan para hacer una diálisis”, señaló.
Según relató, los centros llevan alrededor de dos meses sin una actualización del valor de la cápita y recientemente sufrieron una reducción del 8% en un componente denominado “buena calidad del servicio”.
Por el momento, aclaró, esa situación no se tradujo en cortes ni en una quita de servicios para los afiliados. Sin embargo, Delfino planteó dudas sobre cuánto tiempo podrán sostener la situación.
“Yo no sé hasta cuándo van a poder aguantar esta situación”, afirmó. Además, explicó que los pacientes que realizan diálisis deben concurrir tres veces por semana y que los centros también se encargan del traslado desde sus domicilios hasta el lugar de atención y posteriormente de regreso.
Ese traslado está incluido dentro de la cápita, pero también implica costos para los prestadores, entre ellos el combustible. “La nafta ha aumentado. Entonces, todo eso va en detrimento del prestador en este caso y también en algún momento se va a trasladar a la persona afiliada”, sostuvo.
Turnos que se extienden durante meses
Los cambios de prestadores también aparecen vinculados a las demoras para conseguir turnos con especialistas. Delfino explicó que en algunas especialidades se establecieron topes de atención. Puso como ejemplo el caso de los oftalmólogos: el prestador recibe un pago y, al mismo tiempo, se establece una cantidad máxima de pacientes que puede atender por mes.
“Se terminó el 100, llegó el 101 y el 101 pasa para el otro mes y así el 150 pasa para acá dos meses y por eso se dan la cantidad de turnos que le están dando”, explicó.
De esta manera, un afiliado puede encontrarse con turnos que se extienden durante varios meses. Para Delfino, también hay una tensión entre las condiciones que reciben los prestadores y las necesidades de los afiliados. “Hay que entender a los prestadores que le estamos pagando mal, le estamos pagando tarde y encima le ponemos un tope, con lo cual se perjudica la persona”, señaló.
Medicamentos y pañales: otros reclamos que llegan a PAMI
Los medicamentos también forman parte de las dificultades que plantean los afiliados. Delfino explicó que los costos aumentan y que PAMI fue reduciendo la cantidad de medicamentos incluidos de manera gratuita. Sin embargo, aclaró que existen situaciones particulares en las que un afiliado puede encontrarse con que un medicamento que esperaba retirar sin cargo aparece con un costo.
Por eso recomendó realizar el reclamo ante PAMI y revisar las fechas de retiro. Según explicó, respetando el período correspondiente entre una entrega y otra, no deberían presentarse inconvenientes en ese sentido.
También mencionó los problemas que atraviesan algunas farmacias, que deben mantener stock para atender la demanda de los afiliados de PAMI y pueden tener dificultades vinculadas con la situación económica.
Otro reclamo está relacionado con los pañales. Según explicó Delfino, antes los afiliados podían retirarlos en las farmacias y actualmente una empresa se encarga de llevarlos a domicilio.
El problema, sostuvo, es que la empresa no ingresa a determinados barrios. Mencionó como ejemplos Centenario, Chalet y San Lorenzo, mientras que en otros sectores sí realiza las entregas. “Nos aparece en el sistema que fueron o que la empresa los visitó y que como que no había nadie en la casa, por lo tanto no le entregaron los pañales”, relató.
Delfino insistió en la necesidad de que los afiliados también formalicen sus reclamos ante la obra social. “Espero que la gente que está contactándose con ustedes también vengan para acá y nos haga el reclamo porque si no, lamentablemente queda en una cuestión que se reclamó en la radio, pero PAMI no”, concluyó.







