Luis Fernando Iribarren, conocido como “El carnicero de San Andrés de Giles”, murió a los 61 años tras permanecer internado por un cuadro severo de neumonía. El hombre cumplía prisión perpetua por el asesinato de cinco integrantes de su familia.
El fallecimiento se produjo el 22 de febrero en el Hospital Mi Pueblo de Florencio Varela, aunque la noticia se conoció días después.
Luis Fernando Iribarren y el caso que conmocionó a San Andrés de Giles
Iribarren fue hallado culpable del homicidio de su tía en 1995, pero además confesó haber asesinado a su padre, Luis Iribarren; a su madre, Marta Langgebein; y a sus hermanos Marcelo y María Cecilia, crímenes cometidos entre 1986 y 1995.
Los restos de las víctimas fueron esparcidos en un campo familiar ubicado en la zona rural de Tuyutí, en las inmediaciones de San Andrés de Giles. Durante su declaración, sostuvo que actuó por “bronca” y aseguró que, ante las consultas, decía que su familia se había ido a Paraguay por deudas.
Carnicero de giles
Cumplía la prisión perpetua por los crímenes cometidos entre 1986 y 1995.
El condenado se encontraba alojado en la Unidad 31 del Servicio Penitenciario Bonaerense cuando fue trasladado al hospital por complicaciones de salud.
En 2024, mientras cumplía condena, había obtenido autorización para estudiar en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) bajo el régimen de salidas transitorias. Sin embargo, se fugó y permaneció prófugo durante más de diez días hasta ser recapturado en Santiago del Estero.
Su historia criminal marcó uno de los casos más estremecedores de la provincia de Buenos Aires y volvió a estar en el centro de la escena tras aquella evasión.
Con su muerte, se cierra el capítulo final de uno de los asesinos múltiples más recordados del país.