Un hijo de Marcelo Brandan Juárez, uno de los “Doce Apóstoles” que lideró el motín de Sierra Chica, el más sangriento de la historia carcelaria argentina ocurrido en la Semana Santa de 1996, fue asesinado de dos balazos en el interior del barrio conocido popularmente como Fuerte Apache, en la localidad de Ciudadela, en Buenos Aires.
Otros tres hombres resultaron baleados en el mismo ataque, que fue llevado a cabo en las últimas horas por dos delincuentes que circulaban en moto y abrieron fuego contra las víctimas, que se encontraban reunidas en una plaza ubicada frente al nudo 7 del barrio Ejército de Los Andes.
Jonathan Ezequiel Brandan, de 38 años, fue la única víctima fatal de la balacera. Según indicó una fuente cercana a la causa a Télam, recibió un disparo en el pecho y otro proyectil lo alcanzó a la altura del abdomen, por lo que fue trasladado de urgencia al hospital Carrillo de Ciudadela, pero murió mientras lo operaban.
Con el correr de las horas y el avance de la investigación, se supo que el hombre asesinado era el hijo de Brandan Juárez, alias “Popó”, quien el 30 de marzo de 1996, junto a un grupo de presos que él y otros lideraban, bautizado “Los Doce Apóstoles de la Muerte”, intentó fugarse del penal de SierraChica, pero tras frustrarse el plan se originó un motín que se extendió hasta el 7 de abril de ese año, donde jugaron con la cabeza de uno de los presos, cocinaron restos humanos y hasta tomaron de rehén a una jueza.
Luego de lo sucedido que pudo dar con los supuestos tiradores, de acuerdo a la declaración de los testigos, uno de los sospechosos había amenazado a una de las víctimas días atrás por problemas de dinero.
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