Así como en la cárcel de Devoto los reclusos se amotinaron exigiendo 'libertad y seguridad' en plena pandemia, Nahir Galarza decidió hacer su propia 'medida de fuerza' para exigir que se reanuden las visitas dentro del penal. La joven de 21 años hace ya 54 días que no recibe visitas ya que el aislamiento social, preventivo y obligatorio así lo impuso pero ella, no está dispuesta a seguir 'aguantando' esas condiciones.
Los padres de Nahir Galarza temen por la vida de su hija: "Bajó 8 kilos, está débil y nadie se ocupa de ella"
La joven condenada por el asesinato de su ex pareja se niega a comer como reclamo a la suspensión de visitas en el penal por COVID-19. Su protesta empezó hace 9 días y amenaza con extenderla 'hasta que la dejen ver a sus padres y hermano".



