viernes 14 de agosto de 2020
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Las peluquerías volvieron a la actividad tras la cuarentena: "Es un volver a empezar"

El Gobierno porteño habilitó desde hoy a las peluquerías con un estricto protocolo que contempla la atención con turno previo, el uso de tapaboca tanto para el estilista como para el cliente, de a un interesado por vez y sin acompañantes.

Luego de permanecer cerradas durante cuatro meses, las peluquerías porteñas reabrieron hoy sus puertas bajo estrictos controles sanitarios y con turnos para la atención de los clientes, en un esperado regreso que propietarios y trabajadores definieron como un "volver a empezar" y como una apuesta a la "pronta recuperación"

"Es un volver a empezar tras tantos meses de tener el local cerrado. Vamos a hacer lo que se pueda, estamos con muchas ganas de trabajar", dijo a Télam Néstor, que tiene su peluquería en la esquina de la avenida Avellaneda y Artigas, en el barrio de Flores.

Néstor llegó a su local antes del horario de apertura para limpiar los vidrios del local y atender a los 6 clientes que tenía confirmados en su sistema de turnos.

"Estos meses sin trabajar fueron muy duros, conseguí el préstamo a tasa cero y con eso fui cubriendo gastos. También negocié con el dueño del local por el alquiler", contó Néstor, quien tiene el comercio allí hace más de 10 años.

"Ya veníamos bastante mal con el final del gobierno de Macri, y ahora con la pandemia es un desastre", aseguró, y confesó que tuvo que hacer algunos cortes a domicilio durante los meses que tuvo el local cerrado "porque hay que ganarse el pan".

"Ahora el precio lo tuve que aumentar porque te come la inflación", se quejó a su turno Cintia, quien tiene negocio de peluquería y estética hace 7 años en Palermo, en Malabia al 800.

"Estoy con muchas ganas de trabajar, como si fuera el primer día", subrayó.

"Hacemos todo con turno y tengo todo ocupado hasta la semana que viene, por suerte, porque la gente ya me conoce. Esperamos trabajar a un 30 o 40% de lo que facturábamos antes", precisó Cintia, quien comentó que usó sus ahorros para pagar sus gastos en la pandemia.

Añadió que "fue muy difícil en lo económico, y en lo personal, pasar de trabajar 10 horas por día a estar sentada en mi casa sin hacer nada; fue angustiante y viví con mucha incertidumbre".

El Gobierno porteño habilitó desde hoy a las peluquerías con un estricto protocolo que contempla la atención con turno previo, el uso de tapaboca tanto para el estilista como para el cliente, de a un interesado por vez y sin acompañantes.

En la puerta del local tiene que haber una alfombra sanitizante, los envases de los productos utilizados deberán desinfectarse luego de cada corte, no se deberán compartir elementos entre los estilistas y deben estar señalizados los lugares de espera para mantener una distancia de un metro y medio entre cada persona.

Para aumentar la capacidad (dado que podrán entrar menos clientes en el local) el horario de atención será entre las 11 y las 21, aunque varios peluqueros ya adelantaron que no cerrarán tan entrada la noche por temor a los casos de inseguridad.

Emanuel, que trabaja como peluquero en un local en la calle Paraguay y la avenida Pueryrredón, en el barrio de Recoleta, dijo que estaba "muy ansioso" por volver a trabajar.

"Esperamos mucho este día, estoy muy ansioso por volver a trabajar y ver a los clientes", dijo a Télam, y reconoció que "fueron meses complicados, la gente llamaba desesperada para que vaya a cortarle el pelo a la casa".

"Mantuvimos los precios para que la gente venga porque no hay plata, está muy dura la situación económica", aseguró, y contó que en su peluquería trabajan hasta las 18 y sólo aceptan dos personas para respetar el distanciamiento social.

Graciela, que hoy abrió su peluquería de la avenida Juan Bautista Alberdi al 2800, en Caballito, recibe a sus clientes con una alfombra mojada con lavandina, pide permiso a los clientes para rociarles la ropa con sanitizante y les toma la temperatura con un termómetro láser.

"Estamos con mucha expectativa, hoy es nuestro primer día, queremos conocer a nuestros nuevos clientes", aseguró, y contó había señado este local en febrero para instalar su peluquería luego de trabajar "toda una vida" en el rubro gastronómico.

"Espero recaudar para tapar las deudas que tengo, porque tuve que pagar alquiler y servicios", se lamentó.

En todas los locales de peluquería se ven las vidrieras colmadas de carteles con explicaciones de las medidas de higiene y preventivas, pero también con el número de celular y las redes sociales para solicitar los respectivos turnos.

"Tenemos que tomar turnos por todos los medios que se pueda. Además, no podemos tener gente esperando así que si viene alguien a la puerta tengo que decirle que venga en el horario pactado", dijo Graciela, que hoy decidió atender entre las 11 y las 19.

FUENTE: Télam

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