La Justicia declaró la quiebra de Algodonera Avellaneda: peligran 360 puestos de trabajo que dependen de la planta industrial
La resolución pone fin a un extenso proceso judicial en el que la empresa no logró alcanzar acuerdos con sus acreedores para evitar la quiebra
El pasivo financiero verificado supera los 260 millones de dólares.
El juez Fabián Lorenzini, a cargo del Juzgado Civil y Comercial de Segunda Nominación de Reconquista, declaró la quiebra indirecta de Algodonera Avellaneda S.A., la emblemática empresa textil del norte santafesino vinculada al grupo Vicentin.
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La resolución se dictó este miércoles tras el fracaso del concurso preventivo y el vencimiento del período de salvataje (cramdown), el cual cerró sin que se presentaran oferentes interesados en rescatar la firma.
Con un pasivo financiero verificado que supera los 260 millones de dólares —con el Banco de la Nación Argentina como principal acreedor mediante garantías cruzadas— y una deuda posconcursal acumulada de más de 6.000 millones de pesos, la situación financiera de la textil se volvió insostenible.
El futuro de los trabajadores
La mayor preocupación radica en el destino de los cerca de 360 empleados que dependen de la planta industrial de Reconquista, la cual venía operando de forma parcial en los últimos meses. No obstante, el fallo judicial contempla una luz de esperanza: el magistrado dejó abierta la posibilidad de autorizar una continuidad transitoria de la producción.
Esta medida excepcional busca preservar las fuentes laborales y evitar el deterioro del valor de los bienes mientras se gestiona una eventual venta en bloque de los activos.
Convocatoria a audiencia pública
En un intento por transparentar los pasos a seguir y evaluar el impacto social de la medida, el juez Lorenzini convocó de urgencia a una audiencia informativa obligatoria. La misma se llevará a cabo el próximo jueves 22 de octubre a las 8.30 en los tribunales de Reconquista, y contará con una modalidad mixta (presencial y virtual) para habilitar la participación de los síndicos, representantes gremiales, trabajadores y acreedores clave.




