La intimidad del encuentro de los santafesinos con Colapinto: qué les dijo el piloto cuando manejó su Renoleta

Tres amigos de Esperanza viajaron más de 2.000 kilómetros para ver la Fórmula 1. En diálogo con AIRE contaron en primera persona como fue momento inolvidable junto a Franco Colapinto en Brasil.

La intimidad del encuentro de los santafesinos con Franco Colapinto.

La intimidad del encuentro de los santafesinos con Franco Colapinto.

Lo que comenzó como una aventura entre amigos terminó convirtiéndose en una historia que rápidamente se viralizó en las redes sociales. Tres santafesinos oriundos de Esperanza viajaron hasta Brasil para alentar a Franco Colapinto en el Gran Premio de San Pablo y consiguieron mucho más de lo que habían imaginado: compartir un momento con el piloto argentino y verlo manejar el particular auto que prepararon especialmente para el viaje.

Los protagonistas son Hernán Bombín, Claudio Godio y Pablo Cuaíno, quienes llegaron a San Pablo el martes por la tarde, después de recorrer más de 2.000 kilómetros. Este miércoles, alrededor de las 13, concretaron el encuentro con Colapinto, que no solo se mostró predispuesto a conocerlos, sino que también se subió a la Renault 12 y dio una vuelta por la zona.

En diálogo con AIRE, durante el programa Una Tarde A La Vez, los esperancinos contaron los detalles de una experiencia que todavía les cuesta dimensionar.

Franco Colapinto manejó la Renault 12 de los santafesinos en Brasil

Uno de los momentos más sorprendentes del encuentro fue cuando Colapinto tomó el volante de la Renault 12, bautizada por sus dueños como "la 527". Según relataron, tuvieron que explicarle algunos detalles del funcionamiento del vehículo, especialmente la ubicación de los cambios.

"Primera, segunda, tercera y cuarta", le indicaron entre risas. El piloto se acomodó, puso en marcha el vehículo y hasta llegó a hacer patinar las ruedas en segunda marcha.

"Me dice: '¿Lo puedo pisar un poquito?'. Y yo le dije que sí. Ahí lo sacó arando en segunda", contó uno de los integrantes del grupo.

La escena, que quedó registrada en videos y rápidamente comenzó a circular en redes sociales, mostró a Colapinto disfrutando de la experiencia y sorprendido por la respuesta del vehículo.

Pero para los tres amigos, lo más importante no fue solamente verlo manejar su auto, sino conocer de cerca al piloto argentino y descubrir su personalidad.

La emoción de los amigos de Esperanza tras conocer a Colapinto

Durante la entrevista, los protagonistas destacaron la humildad, la espontaneidad y la predisposición de Colapinto. También recordaron una frase que les quedó grabada.

Al despedirse, uno de ellos le agradeció por el momento que les había regalado. Sin embargo, la respuesta del piloto los sorprendió: "Boludo, gracias a vos, gracias a ustedes tres, por darme el apoyo que me están dando, por haberse animado a esta locura. Yo soy el que tengo que estar agradecido".

Para los esperancinos, ese gesto reflejó la cercanía del piloto con sus seguidores y una característica que, según remarcaron, mantiene a pesar de haber llegado a la máxima categoría del automovilismo mundial.

"Es un tipo común y corriente, como somos vos y yo", destacaron durante la charla con AIRE.

Esperancinos con Franco Colapinto en Brasil.

Esperancinos con Franco Colapinto en Brasil.

Cómo nació la aventura de los tres amigos de Esperanza rumbo a Brasil

La historia comenzó durante un asado entre amigos, mientras miraban una carrera de Fórmula 1. En ese momento surgió la idea de viajar a Brasil para alentar a Colapinto y vivir por primera vez la experiencia de asistir a una competencia de la categoría.

La propuesta se confirmó rápidamente y comenzó el trabajo para preparar la Renault 12. Lo que inicialmente iba a ser una puesta a punto sencilla terminó convirtiéndose en una restauración mucho más importante del vehículo.

Los tres organizaron el viaje a pulmón, con sus propios recursos y haciendo un esfuerzo económico importante. Incluso contaron que tuvieron que recurrir a créditos para concretar la aventura.

"Somos trabajadores, no somos adinerados y lo hicimos muy, pero muy a pulmón", explicaron.

El objetivo original era compartir varios días de ruta, dormir en carpas, disfrutar del viaje con amigos y cumplir el sueño de ver la Fórmula 1 en vivo. El encuentro con Colapinto fue una sorpresa que llegó después y que multiplicó la repercusión de la historia.

Ahora, mientras se preparan para disfrutar del Gran Premio de San Pablo, los tres santafesinos siguen alojados en un camping cercano al autódromo, donde duermen en colchonetas y esperan vivir otro capítulo de una aventura que ya superó todas sus expectativas.

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