Según trascendió, la organización benéfica Art Fund y de los Amigos del Museo Británico pagaron la exhorbitante suma, repartidas entre los Hyatt y el dueño del terreno donde se encontró el tesoro.
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El increíble hallazgo de James
El relicario de oro de 500 años de antigüedad, bellamente grabado con los nombres de los Reyes Magos e imágenes de Cristo y Santa Elena, fue encontrado por James Hyatt mientras jugaba con el detector de metales de su padre.
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El pendiente de Hockley, el hallazgo accidental de un niño en Gran Bretaña.
En su día, habría estado pintado de colores brillantes, con esmaltes en las letras y la decoración, y es posible que en algún momento contuviera una reliquia de la cruz. Probablemente, se cayó del cuello de alguna persona rica y permaneció en el campo sin ser descubierta durante medio milenio.
El pequeño medallón estaba atascado cuando lo encontraron. Después del trabajo de conservación que realizó Marilyn Hockey en el museo, el panel trasero se abrió nuevamente por primera vez en siglos, pero no había nada adentro, excepto algunas fibras de lino, probablemente cultivadas en la zona.
Sin embargo, el hallazgo de James fue un auténtico tesoro enterrado. Una investigación forense lo declaró oficialmente tesoro y el pendiente, descubierto en 2009, hoy lleva el nombre de “Hockley Pendant” y se conviritó en uno de los tesoros permanentes de la galería medieval del Museo Británico.