Inundaciones en Corrientes: más de 400 vecinos evacuados tras las intensas lluvias
Las intensas lluvias provocaron anegamientos, cortes de servicios y evacuaciones en distintas localidades de Corrientes, mientras fuerzas federales y organismos provinciales monitorean la crecida de los ríos Uruguay y Paraná.
Las inundaciones en Corrientes dejaron más de 400 evacuados.
Al menos 413 personas fueron evacuadas en la provincia de Corrientes como consecuencia de las inundaciones provocadas por intensas lluvias y la crecida de los ríos Uruguay y Paraná, según confirmaron fuentes oficiales.
El fuerte temporal dejó registros cercanos a los 400 milímetros de agua caída, lo que provocó el colapso de los desagües pluviales, anegamientos generalizados, cortes en el suministro eléctrico y complicaciones en el transporte en distintas localidades.
Monitoreo de los ríos y asistencia a los evacuados
Efectivos de la Gendarmería Nacional y de la Prefectura Naval Argentina mantienen un monitoreo permanente de los niveles de los ríos Uruguay y Paraná, que continúan en ascenso y generan preocupación en las zonas ribereñas.
Las personas evacuadas, pertenecen a la localidad de San Luis del Palmar, ubicado a 28 kilómetros de la capital correntina y fueron alojadas de manera preventiva en gimnasios municipales y establecimientos educativos, acondicionados como centros de evacuación.
En paralelo, personal de Defensa Civil, Bomberos y Policía desplegó operativos para asistir a las familias afectadas, con el traslado de víveres, colchones y materiales hacia los albergues temporarios.
inundaciones en corrientes 2
San Luis del Palmar, ubicado a 28 kilómetros de la ciudad de Corrientes sufrió el desborde del Riachulo y más de 400 personas fueron evacuadas.
Operativos de seguridad y prevención
Además de la asistencia humanitaria, las fuerzas de seguridad realizan tareas de seguridad ciudadana en los barrios afectados y controles de prevención y seguridad vial, ante calles y rutas comprometidas por el avance del agua.
Las autoridades provinciales y municipales continúan en estado de alerta, mientras evalúan la evolución del fenómeno climático y no descartan nuevas evacuaciones si las condiciones empeoran.