Mercedes del Sastre es una de las tantas santafesinas que con la ilusión de acceder a la casa propia solicitó un crédito hipotecario UVA. Ella y su familia fueron seleccionados en 2017, y en ese entonces era la única forma de crédito hipotecario disponible. El crédito se lo otorgó el Banco Nación –a 30 años- y fue por $1.200.000, hoy debe más de $7.000.000.
“Sacamos el crédito con la ilusión de la casa propia, sabiendo que lo íbamos a pagar a 30 años. Pedimos un millón $1.200.000. Como en el 90 por ciento de los casos, accedimos a una casa vieja, que además tuvimos que arreglar, porque la condición era que tenía que ser habitable. En 2018, empezamos pagando $5.000 de cuota, en ese momento mi sueldo era de casi $20.000, este mes pagué $45.000. Lo que pagamos hoy supera el porcentaje que representaba en su momento”, contó en una entrevista con AIRE.
“Somos gente laburante y la deuda sube de a millones. Hay personas que tuvieron que dejar de pagar porque es insostenible. Y por más que trabajemos todo el día, es imposible pagarlo. Tenemos una incertidumbre permanente. Imagínate que no sabés cuánta plata vas a pagar mes a mes”, contó angustiada.
Por último reiteró: “Nosotros queremos pagar nuestra casa, pero la situación de los hipotecados UVA está totalmente desmadrada”.
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