Hicieron un streaming desde la cárcel de Mendoza, se viralizaron y le secuestraron los celulares
Un grupo de internos del penal de San Felipe sorprendió a un reconocido streamer al revelar en plena transmisión que se conectaban desde la cárcel. El video se viralizó y derivó en un operativo que permitió secuestrar cinco celulares.
La tenencia de dispositivos móviles dentro de los establecimientos carcelarios está estrictamente regulada y su ingreso ilegal motiva investigaciones judiciales periódicas.
Un episodio tan insólito como inesperado sorprendio en Mendoza y rápidamente se volvió viral en las redes sociales. Un grupo de jóvenes que se encuentran dentro del penal de San Felipe aparecieron en una transmisión en vivo junto a un streamer argentino, una situación que derivó en un operativo dentro de la cárcel y en el secuestro de varios teléfonos celulares.
Te podría interesar
La videollamada ocurrió durante el fin de semana a través de OmeTV, una plataforma que conecta a personas al azar mediante videollamadas. Del otro lado estaba Valentín Melo, creador de contenido con más de 600.000 seguidores en sus redes sociales.
"Estamos en el penal de San Felipe": la respuesta que sorprendió al streamer
Mientras conversaban, los internos le preguntaron a Melo de dónde era. Cuando el influencer respondió que transmitía desde Berazategui, les consultó si ellos estaban en España. Entre risas, los jóvenes lo corrigieron y revelaron desde dónde se conectaban: "Somos de Argentina, estamos en el penal de San Felipe, en Mendoza".
El momento fue grabado y compartido en Instagram, donde se viralizó en pocas horas. Tras conocer el video, las autoridades del Servicio Penitenciario identificaron a los participantes y confirmaron que estaban alojados en el módulo 8B del complejo ubicado en la capital mendocina.
Allanamiento interno y una investigación en marcha
A partir de la difusión del video, el área de Inteligencia del Servicio Penitenciario inició una investigación administrativa, disciplinaria y judicial para determinar cómo ocurrió el hecho.
Como parte del procedimiento, agentes realizaron una inspección sorpresa en el pabellón donde se encontraban los internos y secuestraron cinco teléfonos celulares que eran utilizados de manera ilegal.
Ahora, la principal línea de investigación busca establecer cómo ingresaron esos dispositivos al penal. Los investigadores no descartan que hayan contado con la colaboración de personal penitenciario o de personas que ingresaron al establecimiento en calidad de visitantes.




