Frenazo para la motosierra: la privatización de Intercargo quedó desierta y el Gobierno no recibió ofertas
El Ministerio de Economía cerró la licitación por el 100% de las acciones de la compañía aeroportuaria sin registrar ninguna propuesta económica válida.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, detalló ante el Congreso que Intercargo mantiene activos corrientes por 55 millones de dólares, una cifra que supera el precio base fijado para la venta.
Los planes oficiales para retirar al Estado del mercado aerocomercial sufrieron un duro revés. La Secretaría de Transporte enfrentó un escenario imprevisto al constatar el nulo interés de los inversores privados por tomar el control de Intercargo, la histórica firma que maneja el movimiento de valijas y la logística de pista en los principales aeropuertos del país.
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Cinco compañías privadas habían manifestado intenciones reales de participar en las semanas previas, pero no entregaron la documentación técnica ni acreditaron los requisitos económicos que exigía el pliego. Ya se había postergado este procedimiento en dos oportunidades (el 7 de mayo y el 10 de junio) buscando atraer inversores, pero la estrategia no funcionó.
Los números de Intercargo y los motivos del desinterés privado
El desierto de ofertas llama la atención si se conisderan los datos contables de la organización. Según el último informe de gestión que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, defendió ante el Congreso de la Nación, Intercargo posee un activo corriente que escala a los 55 millones de dólares, una cifra que supera el valor de venta solicitado por el Estado.
La oferta del Gobierno garantizaba la transferencia total del paquete societario. El comprador recibiría una unidad operativa en pleno funcionamiento, manteniendo vigentes todos los contratos comerciales, las licencias aeroportuarias y las prestaciones habituales.
Sin embargo, el historial financiero inmediato sembró dudas entre los empresarios del rubro. Entre los años 2020 y 2023, la compañía requirió asistencia estatal directa por un monto superior a los 6.700 millones de pesos para asegurar los estándares mínimos de calidad. Recién a finales de 2024, la administración central cortó definitivamente los subsidios públicos, obligando a la firma a autofinanciarse.
El fin del monopolio aeroportuario y los recurrentes conflictos gremiales
La desregulación del sector aerocomercial que el Gobierno nacional implementó hace dos años transformó por completo las reglas del juego. Anteriormente, Intercargo ejercía un monopolio absoluto sobre la asistencia en tierra en 21 aeropuertos nacionales, obligando a todas las aerolíneas internacionales y de cabotaje a contratar sus servicios de manera forzosa.
Hoy el panorama muestra cambios: existen 13 empresas habilitadas por los organismos de control, aunque solo cuatro operan de forma efectiva en las pistas.
Las protestas gremiales paralizaron la actividad de miles de pasajeros y funcionaron como el principal argumento del Ejecutivo para abrir el negocio a los capitales privados. Con este freno inesperado en la licitación, las autoridades de Transporte deberán rediseñar su estrategia para desprenderse de las rampas estatales.





