Este martes 3 de enero se llevó adelante la segunda audiencia del caso de Fernando Báez Sosa, durante la cual los testigos comenzaron a desmenuzar como se sucedieron los hechos aquel 18 de enero de 2020 en el boliche Le Brique de Villa Gesell.
Su mamá, Graciela Sosa, se enteró de que su hijo había sido trasladado a un hospital por una llamada telefónica que la alertó de lo ocurrido. Y viajó hasta esa ciudad pensando que iba a tener que cuidarlo. Pero Fernando ya estaba en la morgue. Y fue su padre, Silvino Báez, quien tuvo que ir a reconocerlo. “Fue duro porque una parte de mí estaba tirada en una bandeja de acero inoxidable con la cabeza reventada... Estaba chorreando sangre por todos lados. No lo podía tocar”, contó el hombre haciendo llorar a un país entero.
Son ocho los rugbiers imputados por el asesinato de Fernando: Máximo Thomsen, Enzo Comelli, Matías Benicelli, Blas Cinalli, Ayrton Viollaz, Ciro, Lucas y Luciano Pertossi. La defensa pidió la nulidad del proceso, pero el tribunal se la negó. Y las imágenes del horror volvieron a repetirse tanto en la sala del juzgado como en los medios de comunicación, que siguen el minuto a minuto de las declaraciones de los testigos.
Ante la crueldad del caso y la necesidad de que los responsables sean condenados, varios famosos se sumaron al pedido de justicia, compartiendo fotos del joven asesinado y el hashtag #JusticiaPorFernando. Otros optaron por repostear publicaciones de cuentas que vienen siguiendo el caso. Y también estuvieron los que decidieron dejar alguna reflexión.
“10 padres, 10 madres y ninguno pidió perdón. Ahí te das cuenta que todo empieza por casa”, dice el texto escrito a mano que decidieron compartir Guillermina Valdés y Catherine Fulop de la cuenta @cuestionatee. Mica Tinellli, por su parte, reposteó una publicación de ese mismo medio con la foto de los padres de la víctima y agregó un “Por favor”, junto a un emojie de ruego.
De la misma manera, el Pollo Álvarez, la China Suárez, Nico Vázquez y Calu Rivero compartieron un posteo: “Soy Fernando Báez Sosa. El 18 de enero de 2020 salí a divertirme con mis amigos y mi novia a un boliche en Villa Gesell. En un momento le tiramos sin querer un poco de bebida en la camisa de un chico, le pedimos disculpas, pero no entendieron que fue sin querer. A la salida del boliche me agarraron entre 8 y me golpearon hasta matarme, 2 más filmaban todo y se reían de mí, siendo cómplices de todo. Me golpearon tanto que incluso hasta después de que muera me siguieron dando patadas. Me dejaron tirado y se fueron a comer a McDonald’s para festejar que habían matado a “un negrito” como dijeron. Ya pasaron 3 años y todavía no obtuve justicia. Lo cuento yo porque Fernando Báez no puede”.
Marcela Kloosterboer, en tanto, compartió una publicación que decía: “Justicia por Fernando. Justicia es Perpetua. No falleció, lo mataron. No hubo pelea, lo emboscaron. No fue una desgracia, fue un crimen”.
Y Mauro Szeta, mostrando la cara de los ocho imputados, hizo un texto que muchos utilizaron para sumarse al reclamo: “Lo insultaro. Le dijeron negro. Lo invitaron a pelear. Lo rodearon. Le pegaron entre 5. Lo filmaron. Festejaron. Se abrazaron. Escaparon. Se dividieron. Se limpiaron su sangre. Se cambiaron de ropa. Se sacaron una selfie. Sonrieron. Comieron hamburguesas. Acusaron a un inocente”.
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