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Actualidad Salta |

Es excombatiente, su esposa tiene cáncer, no consigue remedios y cortará la ruta: "No pasará ni una ambulancia"

Un salteño se hartó de la pésima situación sanitaria que se vive en su ciudad y convocó a sus vecinos a cortar la Ruta Nacional 34 para visibilizar el problema de la región.

Eduardo “Pocho” Cabral vive en la localidad de Gral. Mosconi, en la provincia de Salta. Su esposa tiene cáncer y no consigue los medicamentos necesarios para el tratamiento que debe realizar. Indignado ante la situación, convocó a todos los vecinos a realizar una “pueblada” y cortar la ruta. Según indicó, se sumarán de varias localidades y dejarán incomunicado Colonia Santa Rosa, Pichanal, Hipólito Yrigoyen y San Ramón de la Nueva Orán para hacer visible sus pedidos a nivel nacional.

“Ya estoy harto de aguantar. Cuarenta años esperamos y no pasó absolutamente nada. Mi mamá no me parió para que soporte una mochila, sino para que sea solidario. Toda mi vida fui solidario. Fui parte de los que fueron a Malvinas, vi gente morir y sobrevivir, lo que más me duele es que todavía los políticos no entienden y solo les importa su bolsillo o Capital. El interior sigue abandonado y me cansé de aguantarlo durante 40 años”, expresó el excombatiente en un video que subió a su cuenta de Facebook.

Consultado por la prensa local, el hombre aseguró: Será un corte seco. No dejaremos pasar ningún vehículo, ni siquiera la ambulancias. El corte durará hasta que el gobierno cambie su actitud con el interior y destine más fondos al hospital local”, advirtió. “Tenemos una atención médica pésima. Acá nadie se hace cargo, por eso no vienen especialistas como tendría que ser. Se llevaron toda la riqueza y nos han dejado solo miseria, pero todos se llenan la boca hablando de federalismo cuando a nadie le importa lo que padecemos los sanmartinianos”, manifestó el hombre indignado.

Vecinos del norte cortarán rutas, cansados del mal funcionamiento de los hospitales

Los testimonios de varios vecinos sobre la situación sanitaria

“Vine a las 6 de la mañana con mi nieto porque se desangraba por la nariz. Salió la enfermera y le puso un tapón porque nos dijo que no había médico de guardia, porque al que le tocaba acá estaba atendiendo en la clínica. Esperé dos horas y volví más tarde, y cuando comencé a exigir que aparezca un médico llamaron a la Policía. Cuando vinieron los efectivos recién ahí aparecieron dos médicos. Había muchas madres con sus niños enfermos y hasta ese momento nadie salía a darles una solución, tuvo que llegar la Policía”, aseguró una mujer al medio El Tribuno.

Otra mujer aseguró: “Vinimos a las 9 de la mañana porque mi hija no daba más del dolor; el médico le puso un calmante y la mandó a la casa. La tuve que traer de vuelta porque está peor y parece que es el apéndice. Le volvieron a poner otro calmante y le dijeron que recién mañana le pueden hacer una ecografía, así que toda la noche tendremos que pasar con esa angustia y rogar que no se ponga peor.Nadie sabe lo que pasamos las madres con nuestros hijos enfermos en este lugar, porque a pesar de ser una guardia de pediatría nadie te da una solución. A los pacientes más delicados los mandan a hacer estudios o análisis, pero para el día siguiente, cuando las madres nos damos cuenta que es de urgencia”.

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