Así fue de parte de la Red Argentina para el Desarme, con quien el programa Santa Siesta de AIRE dialogó este jueves por la tarde a través de Martín Angerosa. "El principal riesgo de este tipo de medidas es que este tipo de armas son muy requeridas por el crimen organizado", destacó.
En ese sentido, explicó: "La diferencia en estas armas es que pueden disparar ráfagas de balas, con un calibre alto mayor al 22", y se explayó en cuanto a los nuevos requisitos: "Los ciudadanos que tengan una credencial de usuario, pueden adquirir estas armas si cumplen otras condiciones: cinco años de antigüedad, condiciones de guarda del arma y aptitud física y psicológica".
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El riesgo más grande: que las armas adquiridas legalmente se desvíen al mercado legal
Según Angerosa, el principal riesgo de esta resolución es que abre la posibilidad de adquisición de armas de alta letalidad por parte del mercado ilegal. "Este tipo de armas son muy apetecidas por las bandas de crimen organizado".
En ese sentido, advirtió: "En Argentina, la producción clandestina de armas no es un problema: apenas el 1% de armas de fuego incautadas son tumberas, el resto son todas fabricadas de manera regulada".
"Todas las armas que hoy provocan muertes provienen del mercado legal, por eso esto es riesgoso", dijo, y aseveró: "En Argentina mueren ocho personas por día por heridas de arma de fuego. Con este tipo de armas, una persona con la munición suficiente puede matar a 100 personas".
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Los perdedores y los ganadores de la expansión del mercado de armas de fuego
"Esto es algo que en la Red Argentina para el Desarme analizamos hace 20 años", introdujo Angerosa, y continuó: "El primer perdedor es la sociedad argentina: va a haber cada vez más muertos, porque las armas solo sirven para matar".
En ese sentido, concluyó: "Esto beneficia a los importadores, a los comerciantes y a los traficantes. Ellos ganan con la muerte de los argentinos".