El empresario Marcelo Porcel, procesado por abusar de 10 menores, asistió a una misa en Luján sin la tobillera electrónica
La Justicia había ordenado la colocación del dispositivo de control. Sin embargo, un video lo grabó este domingo dentro de la Basílica sin custodia alguna.
Las imágenes de Marcelo Porcel en la Basílica de Luján que desataron el repudio.
La Justicia ordenó recientemente colocarle una tobillera electrónica a Marcelo Porcel, el empresario procesado por el abuso sexual de 10 chicos. Pese a la restricción, testigos vieron al acusado este domingo en la Basílica de Luján mientras participaba de una misa.
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El video de Marcelo Porcel en Luján que expuso a la Justicia
Un video que difundió la periodista Lorena Maciel en la pantalla de TN muestra al empresario en plena celebración religiosa. En las imágenes se lo puede ver claramente en la misa sin la tobillera que dispuso la Justicia y sin ningún tipo de medida de control visible.
Días atrás, la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional había confirmado el procesamiento de Porcel por presuntos delitos sexuales contra diez adolescentes. En esa misma resolución, el tribunal dispuso la colocación inmediata del dispositivo electrónico y ordenó entregar botones de alerta a las víctimas.
Aunque la querella, la fiscalía y la asesora de menores habían solicitado la detención efectiva del empresario, los jueces resolvieron mantenerlo en libertad bajo estas medidas cautelares más estrictas. La resolución del tribunal también le prohíbe la salida del país bajo cualquier circunstancia.
Sin embargo, se confirmó que el acusado violó la percepción de los controles este domingo al asistir a la Basílica de Luján. Diversas personas lo identificaron al ingreso de la Iglesia, donde caminaba libremente sin la tobillera correspondiente ni personal de fuerzas de seguridad que custodiara sus movimientos.
Las acusaciones que analiza la Justicia
La investigación judicial comenzó en 2024 tras una serie de denuncias presentadas por padres y adolescentes. Los afectados señalaron presuntos abusos ocurridos en reuniones organizadas en el entorno familiar del propio Porcel.
Según consta en la causa, los denunciantes eran compañeros de colegio de los hijos del empresario. Las víctimas tenían alrededor de 13 años cuando ocurrieron los hechos aberrantes que hoy analiza la Justicia.
De acuerdo con la resolución judicial de primera instancia, el expediente reúne testimonios clave en Cámara Gesell, peritajes psicológicos y otros elementos probatorios. Entre las pruebas incorporadas figuran fotografías encontradas en el teléfono celular del acusado.
La investigación sostiene que Porcel tomó esas imágenes de manera oculta mientras algunos menores se encontraban desnudos en el baño de su casa. Además, los denunciantes declararon que el empresario presuntamente les proporcionaba alcohol, les entregaba dinero y los incentivaba a realizar conductas de carácter sexual.




