El argentino acusado de racismo en Brasil pidió salir de prisión tras denunciar ataques
Eduardo Ignacio Murias permanece detenido en Minas Gerais y su defensa presentó un pedido urgente de excarcelación ante la Justicia brasileña.
Eduardo Ignacio Murias se encuentra con prisión preventiva y afirma haber recibido ataques dentro del sistema penitenciario brasilero.
El caso del argentino acusado de racismo contra un niño de 7 años en Brasil sumó un nuevo capítulo. Eduardo Ignacio Murias, detenido con prisión preventiva en el estado de Minas Gerais, denunció haber sufrido agresiones físicas dentro de la cárcel y solicitó su liberación a través de un recurso presentado por sus abogados.
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La defensa del hombre acudió al Juzgado Criminal N°1 de São João del-Rei con un planteo de urgencia en el que advirtió que la situación representa un riesgo para su integridad física.
Eduardo Ignacio Murias y el pedido de excarcelación en Brasil
De acuerdo con la presentación judicial, Murias habría sido víctima de ataques dentro del sistema penitenciario brasileño donde permanece alojado desde su detención.
Los abogados solicitaron su liberación inmediata o, en su defecto, la aplicación de medidas cautelares alternativas a la prisión preventiva. Según trascendió, sostienen que la permanencia del acusado en la unidad penitenciaria podría poner en peligro su seguridad.
Además, el abogado brasileño Ciro Chagas aseguró que su cliente está arrepentido por lo ocurrido. “Está muy arrepentido de los actos. En la audiencia dijo que fue un completo malentendido, que él no es una persona racista”, sostuvo el letrado.
Qué ocurrió en el tren turístico de Minas Gerais
El episodio que derivó en la detención ocurrió en el tren turístico Maria Fumaça, que une las ciudades de São João del-Rei y Tiradentes, en el estado de Minas Gerais.
Según la investigación, Murias habría tomado fotografías de un niño negro de 7 años y enviado mensajes por WhatsApp con expresiones discriminatorias. Entre las frases halladas en su teléfono figuraba una que decía: “Es negrito pero muy lindo. Lo puedo llevar de esclavo”.
El contenido generó indignación entre los pasajeros y motivó la intervención de la Policía Militar brasileña, que procedió a detener al turista argentino.
La causa judicial y la defensa del acusado
Inicialmente, Murias fue arrestado en flagrancia por el delito de injuria racial, una figura contemplada en la legislación brasileña. Posteriormente, la Justicia resolvió convertir la medida en prisión preventiva tras una audiencia de custodia.
La defensa sostiene que los mensajes fueron enviados en conversaciones privadas y que no existió una difusión pública de las expresiones cuestionadas. También afirmó que el acusado intentó borrar las fotografías luego de que la madre del niño le reclamara por lo sucedido.
Siempre según la versión de su abogado, Murias aseguró ante las autoridades que no es racista y que sus comentarios fueron una broma, argumento que no evitó que quedara detenido mientras avanza la investigación.
El caso provocó una fuerte repercusión en Brasil y Argentina y se convirtió en el tercer episodio de presunto racismo protagonizado por ciudadanos argentinos en territorio brasileño en los últimos meses.





