Daniel Naporichi, referente Qom, sobre el 12 de octubre y la realidad de los pueblos originarios: "Es una colonización que aún persiste en el siglo XXI"
Daniel Naporichi, referente del pueblo Qom y responsable de la organización Fuerza Ancestral Indígena, reflexionó sobre el 12 de Octubre, cuestionó el reconocimiento a las comunidades indígenas y reclamó mayor participación política en Santa Fe.
Daniel Naporichi, referente del pueblo Qom , habló sobre el significado del 12 de octubre y la realidad de los pueblos originarios.
Cada 12 de octubre, el Día del Respeto a la Diversidad Cultural invita a revisar la historia argentina y el lugar que ocupan los pueblos originarios en la sociedad actual. Para Daniel Naporichi, referente del pueblo Qom y responsable de la organización Fuerza Ancestral Indígena, la fecha representa mucho más que un feriado: es una jornada de duelo, reflexión y reivindicación de derechos que, según denunció, todavía no encuentran un reconocimiento pleno.
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En una entrevista con el programa Ahora Vengo, de AIRE, Naporichi cuestionó las dificultades que enfrentan las comunidades indígenas para obtener representación institucional y señaló situaciones que, a su entender, reflejan la persistencia de prácticas coloniales. Entre sus principales reclamos, mencionó el incumplimiento de una ordenanza en Rosario, las limitaciones de la reforma constitucional santafesina y la falta de espacios de participación directa en los ámbitos de decisión política.
"Es un momento de duelo, es un momento de reflexión, una conmemoración", sostuvo al explicar qué significa el 12 de octubre para los pueblos originarios.
El reclamo por la Wiphala en el Monumento Nacional a la Bandera
Uno de los cuestionamientos de Naporichi estuvo relacionado con las actividades previstas en Rosario para el 11 y el 12 de octubre. Según relató, las comunidades indígenas realizan cada año el izamiento de la Wiphala en el Monumento Nacional a la Bandera, en cumplimiento de una normativa municipal. El referente, además, aprovechó para aclarar que la Wiphala es un emblema, no una bandera.
Sin embargo, denunció que el símbolo fue retirado antes de la medianoche del 11 de octubre y que tampoco se cumplió la iluminación del monumento con sus colores, prevista en la ordenanza municipal 104/22. Naporichi responsabilizó al gobierno municipal y a las autoridades del monumento por lo ocurrido y consideró que la situación expresa una falta de reconocimiento a la presencia indígena en la ciudad.
El dirigente también contó que integrantes de distintos pueblos se habían reunido con el cónsul español para solicitar que no se iluminara el edificio con los colores de la bandera de España durante el 12 de octubre, para evitar lo que ha pasado en años anteriores. Sin embargo, aunque el pedido fue aceptado, derivó luego en acusaciones de que habían "presionado" al cónsul español. Naporichi aseguró que se realizó el pedido de forma respetuosa.
"Nos crecieron apretadores", dijo en tono irónico. "Nosotros tuvimos una reunión con el cónsul español en febrero de este año y respetuosamente le hemos solicitado que no se ilumine este año el 12 de octubre con la bandera de España. Lo cual parece que accedió, pero ciertas autoridades del municipio han dicho que nosotros fuimos a 'apretar al cónsul español en Rosario'".
Y afirmó: "Es una colonización que aún persiste en el siglo XXI".
Por qué el 12 de octubre es una jornada de duelo para los pueblos originarios
El referente Qom cuestionó la persistencia de la denominación "Día de la Raza" en determinados sectores sociales y políticos. Desde su perspectiva, esa expresión sostiene una mirada jerárquica sobre las comunidades y dificulta el reconocimiento de la diversidad de los pueblos que habitan el territorio argentino.
"Parece que, para la clase política tradicional, todavía existe el Día de la Raza. Y debemos entender qué entendemos por raza; la verdad es que ellos lo entienden de esta manera: son seres superiores a otros sectores de la comunidad, por ejemplo, los pueblos indígenas. Conceptualmente significa eso: la raza", expresó.
Naporichi planteó que el 12 de octubre no puede entenderse como una referencia histórica a la llegada de los europeos a América. Para las comunidades indígenas, es una oportunidad para recordar las consecuencias de la conquista, reivindicar las luchas de sus antepasados y visibilizar las desigualdades que continúan en el presente.
"No es un día más para nosotros como pueblos indígenas. Es un momento de duelo, es un momento de reflexión, es una conmemoración. Recordamos lo que actualmente hoy parece que, en el siglo XXI, no desaparece. Una colonización que aún persiste y parte de la sociedad todavía cree eso del Día de la Raza", manifestó. "La brecha cultural está instalada en esta sociedad. Hay una brecha cultural instalada".
El dirigente advirtió que una parte de la sociedad todavía considera a los pueblos originarios como integrantes de un pasado remoto, en lugar de reconocerlos como comunidades vivas, con identidad, cultura y demandas propias: "Gran parte de la sociedad argentina que no es integrante de pueblos indígenas toma a los pueblos indígenas como parte del pasado".
En ese sentido, defendió la necesidad de revisar la enseñanza de la historia argentina. Según explicó, buena parte de los conocimientos que las comunidades conservan sobre sus antepasados se transmitieron de generación en generación, a través de los relatos de sus mayores, y no necesariamente aparecen en los libros escolares.
"No son enseñanzas que han tenido desde la primaria y la secundaria. Por eso es necesario que los pueblos indígenas seamos los encargados de reescribir la historia de aquellos hermanos que han luchado para mantener activa la memoria y las luchas y que no se pierdan. Lo que nosotros sabemos hoy de la historia no lo leemos en los libros. Es necesario que reescribamos la historia para crear un país pluricultural".
La reforma constitucional de Santa Fe y el reclamo por representación indígena
Naporichi también se refirió a la reforma de la Constitución de Santa Fe y consideró que el reconocimiento alcanzado por los pueblos originarios fue parcial. Según explicó, las comunidades indígenas y los afrodescendientes llevaron distintas propuestas a la Convención Constituyente, pero solo dos conceptos lograron incorporarse: la preexistencia y la persistencia.
El referente destacó la importancia de ambas nociones. Mientras la preexistencia reconoce que los pueblos indígenas habitaban el territorio antes de la conformación del Estado argentino, la persistencia apunta a visibilizar que esas comunidades continúan existiendo y resistiendo en la actualidad.
Para Naporichi, ese reconocimiento resulta fundamental frente a lo que definió como un negacionismo político y cultural. Sin embargo, cuestionó que no prosperaran otras dos iniciativas: la creación de bancas reservadas para garantizar la representación directa de los pueblos indígenas en los ámbitos institucionales y su reconocimiento como primeros guardianes de la naturaleza.
"Le tienen miedo a que los pueblos indígenas ocupen lugares de poder y de decisión", afirmó sobre los sectores políticos que, según su interpretación, se opusieron a esas propuestas. El dirigente sostuvo que la participación directa permitiría que las comunidades intervengan en las decisiones que afectan sus territorios, sus derechos y sus formas de vida.
Además, Naporichi explicó que el pedido de reconocimiento como guardianes de la naturaleza se vincula con la relación que los pueblos originarios mantienen con el territorio. Según describió, las comunidades no conciben la naturaleza como un espacio separado de la vida cotidiana, sino como parte de su identidad cultural y de su forma de comprender el mundo.
"Nosotros vivimos con la naturaleza, convivimos con la naturaleza. Nuestra visión como comunidad indígena es cuidar y respetar", señaló.
Como ejemplo, recordó las enseñanzas de los ancianos de las comunidades, quienes, según contó, pedían permiso antes de cazar un animal en el monte. Para el referente, esa práctica expresa una concepción basada en el respeto y la convivencia con el entorno.
Naporichi lamentó que esa perspectiva no quedara incorporada en la reforma constitucional santafesina y cuestionó que las propuestas indígenas no encontraran mayor respaldo político.
El proyecto de representación directa en Rosario para 2027
De cara a los próximos años, Naporichi anticipó que las comunidades buscarán impulsar la representación indígena en la discusión sobre la futura Carta Magna de Rosario, prevista para 2027 en el marco del proceso de autonomía de la ciudad.
Según explicó, las organizaciones trabajan en ese objetivo a través del Consejo Estatuyente de la ciudad de Rosario, un espacio vinculado con la participación de los pueblos originarios en el debate institucional. La meta es avanzar en la creación de bancas reservadas que permitan a las comunidades contar con representantes propios en los espacios de decisión.
Para el dirigente, una reparación histórica no se limita al reconocimiento simbólico o a la incorporación de conceptos en una norma. También requiere garantizar mecanismos concretos para que los pueblos originarios puedan intervenir en las políticas públicas.
Como referencia regional, Naporichi mencionó a Bolivia y su modelo de Estado plurinacional, al que destacó por haber incorporado formas de representación indígena en la estructura política nacional.
Naporichi insistió en que el 12 de octubre debe servir para revisar las deudas históricas y discutir el lugar que ocupan las comunidades en la Argentina actual. "Si realmente queremos una verdadera reparación histórica, por lo menos en Rosario y en Santa Fe, es que los pueblos indígenas tengan una representación directa en los lugares del poder y de decisión para que realmente podamos generar el cambio cultural que se necesita en la sociedad santafesina".







