Este miércoles comenzó la tercera audiencia del juicio oral por el asesinato de Fernando Báez Sosa, en donde los ocho rugbiers acusados escucharán los testimonios de los testigos de la brutal golpiza que se produjo en Villa Gesell en el verano de 2020, a la salida del boliche Le Brique.
Ayer declararon algunos de los amigos de Fernando, que dieron escalofriantes detalles del ataque. Hoy declarará, entre otros, Pablo Ventura, el joven que fue injustamente incriminado por los acusados, y que fue sobreseído por la justicia.
Hugo Tomei, el abogado defensor, habló con la prensa antes de ingresar al recinto, y se refirió al estado de ánimo de sus defendidos con una frase polémica: “Están aguantando el juicio”. Consultado por los periodistas, el letrado dijo que “las cosas de la audiencia quedan en la audiencia”.
Comenzó la tercera audiencia del juicio oral por el asesinato de Fernando Báez Sosa
A pesar de las preguntas, Tomei no se explayó demasiado sobre el tema: “Ustedes ya escucharon mis lineamientos, así que no tengo mucho para ofrecerles, más que esperamos los testimonios de los testigos de hoy”.
Cuando le consultaron si el desarrollo del juicio se estaba dando como él esperaba, respondió: “Sí, tal cual. Sí, por supuesto”. Pero no quiso opinar sobre los testimonios de los testigos que declararon ayer. “Dispénsame de responder porque queda en la audiencia y la voy a utilizar para el alegato”, dijo Tomei.
En la jornada de hoy declarará el resto de los amigos de Fernando Báez Sosa, Pablo Ventura y su padre, y los empleados de la seguridad privada del boliche de Villa Gesell, Le Brique. Cada audiencia del juicio comienza a las 9 de la mañana y se extiende hasta las 14, con un intermedio a la hora del almuerzo.
"Mi hijo era un ángel que trajo felicidad a nuestra familia", dijo la madre de Fernando en el juicio
María Graciela Sosa Osorio, la madre de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes el 18 de enero de 2020 frente a un boliche de Villa Gesell, declaró el lunes que su hijo "era un ángel que trajo felicidad" a su familia y que no comprende cómo chicos de su misma edad lo atacaron de esa manera, al declarar en la primera audiencia del juicio a los ocho rugbiers imputados por el crimen, que se lleva adelante en los tribunales de Dolores.
"Éramos inseparables. Éramos una familia feliz, humilde, que tratamos de inculcar los mejores valores a nuestro hijo. Era un chico muy sacrificado, desde chiquito", dijo conmovida la mujer, ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de esa localidad, tras lo cual agregó: "No comprendo, y nunca aceptaré, cómo chicos de la edad de Fer le hayan hecho esto. Lo atacaron por la espalda, lo tiraron por el piso. Le reventaron la cabeza, ese cuerpito que yo lo tuve nueve meses en mi panza".
Compungida y entre lágrimas, la mujer indicó: "Fer no tenía amigos, pero ya en el segundo año en la escuela arrasó con todo, tenía muchísimos amigos. Cuando terminó la secundaria empezaba un nuevo rumbo en su vida. Fue a Gesell, le di esa posibilidad porque se lo merecía".
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