Un hecho aberrante ocurrido recientemente en Salta conmociona toda la población. En el norte provincial, una nena de 12 años fue violada, estrangulada y apaleada. Se trata de una integrante de la comunidad wichí, que vivía en lamentables condiciones de vulnerabilidad social.
Una niña de la comunidad Bajo Grande de Santa Victoria Este está internada en el hospital Juan Domingo Perón, con pronóstico reservado, luego de ser trasladada en un vuelo sanitario hacia la localidad norteña el jueves pasado. La pequeña de 12 años fue brutalmente atacada por su primo que, según su familia, ya está detenido.
Gustavo Mendoza, padre de la pequeña, señaló: "Estamos esperando que la Justicia nos informe qué hicieron. Según mi hermano que quedó en Alto La Sierra, ya detuvieron al chico. No sé su edad, solo sé que es menor", agregó.
La víctima fue encontrada en la madrugada del pasado jueves, a metros de la Escuela N°4.670 Bajo Grande en Santa Victoria Este. "La encontré tirada como un perro", se lamentó la mujer.
Poca comida y sin agua: ¿por qué las comunidades wichis de Salta no acceden a lo más básico para vivir?
En lo que va del año un gran número niños y niñas de las comunidades wichis murieron por desnutrición y deshidratación. El drama no tiene que ver con una coyuntura de crisis: es un problema estructural al que la sociedad y, sobre todo, el Estado no pudieron resolver o decidieron ignorar.
En Salta, que es la provincia donde murieron estos niños, hay 32.999 hogares sin acceso a agua potable y con necesidades básicas insatisfechas. Es decir, son pobres estructurales y además no tienen forma de obtener agua en sus casas: ni de red, ni de pozo.
El dato está expuesto en la Plataforma del Agua, una herramienta científica creada por un grupo de 18 investigadores de distintas universidades del país a partir, principalmente, de datos del Indec. La plataforma está orientada a contribuir y mejorar las políticas y estrategias en torno al agua.
Caminan hasta seis horas para buscar agua o ruegan que llegue el camión cisterna
Para llegar a muchas de las comunidades indígenas, hay que recorrer desde Salta capital cientos de kilómetros por rutas de tierra. Y es imprescindible que no llueva porque en ese caso el acceso queda imposibilitado.
A medida que se avanza en el camino, se pierde la señal del celular y toda conectividad a Internet. El verano, suele ser complicado por las sequías, la falta de árboles para tener sombra y, por su puesto, por la dificultad para contar con agua.
El Gran Chaco argentino se enfrenta a un conjunto de problemas, como marginación respecto a los centros de poder político, empobrecimiento generalizado de su población rural, y un modelo depredador de explotación de recursos naturales. Se reconoce a esta región como la más vulnerable del país en términos sociales.
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