La Justicia de Río de Janeiro autorizó el regreso a la Argentina deAgostina Páez, la abogada de 29 años acusada de realizar gestos racistas contra empleados de un bar enBrasil. La medida fue dispuesta tras hacer lugar a un habeas corpus presentado por su defensa, luego de más de dos meses y medio de permanencia en ese país en el marco de la causa.
Agostina Páez podrá volver a Argentina tras cumplir ciertas condiciones
El fallo establece dos requisitos clave para que Páez pueda abandonar Brasil. Por un lado, deberá pagar una caución equivalente a 60 salarios mínimos, que funcionará como garantía ante una eventual multa o reparación económica y depositar en cuenta judicial vinculada al proceso de origen. Remarcaron que "la suma servirá como garantía de pago de eventual pena de multa y de reparación de daños".
Por otro, tendrá que mantener actualizados su domicilio y sus datos de contacto, comprometiéndose a responder a todas las notificaciones judiciales. Una vez cumplidas estas condiciones, se ordenará la devolución de su pasaporte, el retiro de la tobillera electrónica y la autorización formal para viajar a la Argentina, con "la revocación de cualquier restricción de salida del territorio nacional impuesta a la paciente en el marco del proceso originario de este mandamus", detalló el fallo.
Tras una audiencia reciente en la que la abogada reconoció haber cometido un delito y pidió disculpas, su situación parecía encaminarse hacia una resolución favorable. Sin embargo, la fiscalía presentó objeciones luego de que trascendiera el monto de una posible compensación económica para los empleados del bar, estimado en 150.000 dólares.
A partir de ese planteo, el juez resolvió demorar la decisión para evaluar en conjunto el resarcimiento y las condiciones de la caución. Finalmente, la resolución quedó firme con los requisitos establecidos para su salida del país.
agostina paez
La abogada argentina deberá pagar una caución y mantener actualizados sus datos ante el tribunal.
El tiempo en Brasil y su situación personal
Durante su estadía en Río de Janeiro, Páez permaneció bajo monitoreo electrónico y denunció haber recibido amenazas. Según relató, optó por no salir del departamento que alquilaba por temor a agresiones, más allá de que no tenía una restricción judicial para circular.
En ese período, también difundió un video en redes sociales en el que manifestó su arrepentimiento por lo ocurrido.
La causa continúa en la Justicia brasileña, donde Páez sigue imputada por injuria racial. Mientras tanto, su defensa había anticipado que, en caso de no prosperar el habeas corpus, recurriría a instancias superiores, incluida la Corte Suprema de Brasil.
Con la autorización para salir del país, el expediente continuará su curso con la abogada en Argentina, bajo las condiciones impuestas por el tribunal.