Asesinaron a una mujer trans en Villa Nueva y activistas reclaman que se investigue como un crimen de odio

Jéssica Núñez, de 44 años, murió tras recibir una puñalada en el pecho. Organizaciones feministas y referentes del colectivo trans cuestionan la hipótesis de una simple pelea entre vecinos y piden que la investigación tenga perspectiva de género.

Jéssica Núñez fue asesinada durante la madrugada del jueves en el barrio La Floresta, de Villa Nueva.

Jéssica Núñez fue asesinada durante la madrugada del jueves en el barrio La Floresta, de Villa Nueva.

El homicidio de Jéssica Núñez, una mujer trans de 44 años, generó un fuerte reclamo de organizaciones feministas y referentes del colectivo trans en Villa Nueva, Córdoba. La mujer fue asesinada durante la madrugada del jueves 13 de agosto y quienes la conocían cuestionan que el caso sea analizado únicamente como un conflicto previo entre vecinos.

Mientras la investigación judicial avanza, las organizaciones piden que se incorpore una perspectiva de género y que se contemple la posibilidad de que Jéssica haya sido víctima de un crimen de odio motivado por su identidad de género.

Hasta el momento, la Justicia sostiene otra hipótesis y no encontró elementos suficientes para encuadrar el hecho dentro de un contexto de violencia de género.

Cómo fue el asesinato de Jéssica Núñez en Villa Nueva, Córdoba

El crimen ocurrió cerca de las 5 de la madrugada, en inmediaciones de calle San Luis al 200, en el barrio La Floresta de Villa Nueva. Según la reconstrucción del hecho, Jéssica recibió una puñalada en el pecho. A pesar de la gravedad de la herida, logró caminar aproximadamente 400 metros antes de desplomarse en la vía pública.

Organizaciones feministas y del colectivo trans sostienen que el caso debe investigarse como un posible crimen de odio o travesticidio.

Organizaciones feministas y del colectivo trans sostienen que el caso debe investigarse como un posible crimen de odio o travesticidio.

Un vecino advirtió la situación y dio aviso a la Policía. Poco después, personal de la Patrulla Preventiva trasladó a la mujer al Hospital Pasteur, donde los médicos constataron su muerte.

Por el crimen fueron detenidos Johana Mailen Rogero, de 22 años, y su padre, Cristian Oscar Rogero, de 48, conocido como "Macarrón". Ambos quedaron imputados: la joven por homicidio simple y su padre como partícipe necesario. La investigación está a cargo de la Fiscalía de Fuero Múltiple 2 de Villa María, encabezada por Juliana Companys.

De acuerdo con la hipótesis que maneja actualmente la Fiscalía, existían conflictos previos entre Jéssica y las personas acusadas. Por ese motivo, hasta el momento no se incorporó el caso dentro de un contexto de violencia de género.

El reclamo de las organizaciones trans

La postura de las organizaciones que acompañaban a Jéssica es diferente. Alejandra Navarro, amiga de la víctima y compañera de militancia desde la adolescencia, sostuvo que no se trató simplemente de una disputa entre vecinos y reclamó que el asesinato sea investigado como un travesticidio o crimen de odio.

Navarro recordó que conoció a Jéssica cuando ambas eran adolescentes y formaban parte de uno de los primeros grupos de jóvenes trans que comenzaron a visibilizarse en Villa María y la región. Para la militante, la identidad de género de la víctima no puede quedar fuera del análisis del crimen.

"No dejamos de decir que es un travesticidio", sostuvo, al remarcar que las condiciones de exclusión que atraviesan muchas personas trans también deben ser consideradas al momento de investigar estos asesinatos.

En ese sentido, mencionó dificultades vinculadas con el acceso al empleo, la educación, la vivienda y la permanencia dentro del hogar familiar.

La referente también cuestionó el rol del Estado frente a la violencia que afecta al colectivo trans y aseguró que el entorno de Jéssica continuará reclamando una condena efectiva para los responsables.

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