A un mes de la muerte de Locomotora Oliveras: su legado en el boxeo y la lucha por la igualdad
Alejandra Locomotora Oliveras murió el 28 de julio a los 47 años. Este jueves se cumple un mes de su fallecimiento y su figura sigue presente.
Alejandra “Locomotora” Oliveras fue mucho más que una campeona mundial de boxeo. El 28 de julio murió a los 47 años tras permanecer internada en el Hospital Cullen. Este jueves se cumple un mes de su fallecimiento y su figura sigue presente en la memoria del deporte santafesino.
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Su vida estuvo atravesada por la superación: desde la adolescencia enfrentó situaciones de violencia de género y logró reconstruirse a partir del deporte. En múltiples entrevistas recordó cómo el boxeo le devolvió dignidad y sueños, y cómo esa experiencia la llevó a abrir un gimnasio para que otras mujeres encontraran un espacio de contención.
Durante su carrera cosechó títulos y reconocimiento internacional, pero también se convirtió en referente social. “Lucho para que las mujeres se valoren, se respeten y aprendan a defenderse”, decía. En cada charla, Oliveras transmitía un mensaje de fuerza y resiliencia, transformando el dolor en motor de esperanza.
El día que la salud le impidió jurar como convencional
El lunes 14 de julio estaba previsto que jurara como convencional reformadora de la Constitución de Santa Fe. Sin embargo, ese mismo día sufrió un ACV isquémico y debió ser internada de urgencia en el Hospital Cullen. Dos días más tarde fue operada, pero su estado continuó siendo crítico. Finalmente, el 28 de julio a las 16 falleció como consecuencia de una embolia pulmonar masiva.
La noticia golpeó fuerte en Santa Fe y en el ámbito deportivo nacional. Oliveras tenía 47 años y mantenía una activa participación social, tanto en su ciudad de Santo Tomé como en diferentes espacios donde dictaba charlas motivacionales.
Una despedida marcada por la intimidad y la justicia
Tras su muerte, surgió una controversia judicial que demoró la despedida definitiva. La Fiscalía Federal había solicitado preservar el cuerpo por sospechas en torno a una “muerte dudosa”. Sin embargo, la Justicia provincial descartó irregularidades y autorizó la cremación.
El procedimiento se realizó el viernes 1 de agosto en el Cementerio Municipal de Santa Fe, en una ceremonia íntima y exclusiva para la familia. De esta manera, sus restos fueron despedidos sin la presencia de público ni homenajes masivos, en un clima de recogimiento.
Santo Tomé prepara un monumento en su honor
El impacto de su legado motivó a la Municipalidad de Santo Tomé a anunciar la construcción de un monumento en su memoria. El intendente Miguel Weiss Ackerley confirmó que la escultura será emplazada en la costanera de la ciudad, tras recibir “miles de solicitudes” de vecinos y el aval de los hijos de Oliveras.
El monumento buscará recordar no solo a la campeona mundial, sino también a la mujer que alentó a otros a dar sus propias batallas. Se proyecta que en los próximos meses se concrete este homenaje que mantendrá viva la figura de la “Locomotora” en la ciudad donde creció y dejó huella.
Un símbolo que trasciende el deporte
A un mes de su partida, la imagen de Oliveras permanece intacta entre quienes la vieron brillar en el ring y entre las mujeres que encontraron en ella un ejemplo de empoderamiento. En Santo Tomé, en Santa Fe y en el boxeo argentino, la “Locomotora” sigue siendo símbolo de lucha, resistencia y esperanza.







