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Actualidad médico | dictadura | 24 de marzo

A 50 años del golpe: la historia de Erika Lederer, hija de un médico que asistía partos clandestinos en Campo de Mayo

La integrante de Historias Desobedientes contó su historia en Santa Siesta y reflexionó sobre el rol de su padre, médico obstetra en un centro clandestino. También dejó definiciones sobre memoria, justicia y la actualidad.

En el marco de los 50 años del inicio de la última dictadura militar, Erika Lederer, integrante del colectivo Historias Desobedientes, compartió su testimonio como hija de un médico obstetra que asistía partos en la maternidad clandestina de Campo de Mayo, donde mujeres detenidas daban a luz en cautiverio.

En diálogo con el programa Santa Siesta, en AIRE, Lederer puso el foco en la responsabilidad de su padre, quien se desempeñaba como segundo jefe en ese espacio clandestino. En ese lugar, se estima que al menos 30 mujeres dieron a luz en condiciones ilegales, en el marco del plan sistemático de apropiación de bebés durante la dictadura.

En ese sentido, sostuvo: “Nosotros lo que queremos es que hablen, que digan qué hicieron, cómo lo hicieron, a dónde lo hicieron, a quién se lo hicieron, dónde están”.

Además, cuestionó los tiempos de la Justicia y las condiciones de detención de los responsables: “No queremos impunidad biológica, que los juicios tarden tanto que cuando llega la justicia ya no están”.

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El vínculo con su padre: de la infancia a la reconstrucción de la verdad

Uno de los aspectos más duros de su historia es el vínculo con su padre y el proceso de comprensión que atravesó desde la infancia: “Yo a los nueve años pregunté si él había matado. Fue una respuesta positiva y ahí fui llenando los espacios a través de la historia”, relató.

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También describió el conflicto que implicaba esa doble dimensión: “Esa persona que estaba festejando con vos su cumpleaños a las cuatro de la tarde, a la mañana tal vez estaba torturando”.

Con el tiempo, explicó, su posicionamiento político fue ocupando ese lugar: “Va ganando tanto terreno mi convicción política que ya no le deja espacio a eso”.

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La masividad del 24 de marzo y la defensa de la memoria en el presente

A su vez, Lederer destacó la masividad de las movilizaciones del 24 de marzo y la vigencia del consenso social en torno al Nunca Más: “Un millón de personas se acercaron a decir que el consenso social del Nunca Más sigue vigente”, afirmó.

También subrayó la importancia de sostener los derechos en el presente: “Hay que defender la memoria y construir un futuro donde podamos ejercer nuestro derecho a la protesta y a la huelga”.

“Lo que quiero transmitir es potencia: todos tenemos herramientas para transformar este mundo desde el lugar que nos toca”, expresó Erika Lederer, en un mensaje que vuelve a poner el foco en la construcción colectiva de memoria, verdad y justicia a 50 años del inicio de la dictadura.