Un año después de que Mauro Icardi la engañara con la China Suárez, Wanda Nara reconoció que no tiene problemas en hacer las paces con la actriz, ya que no la odia. Al menos así lo expuso en diálogo con LAM este viernes desde el Aeropuerto de Ezeiza, donde estaba por emprender su regreso a Turquía.
Ambas tenían muy buena onda a través de las redes sociales. Intercambiaban likes y mensajes hasta que la mediática, después de revisarle el teléfono al jugador, encontró capturas que hubiera preferido no ver. Acorralado, Icardi reconoció que se encontró con ella, pero le negó haber intimado.
Un año después del Wandagate, otra versión salió a la luz y compromete más a la China Suárez, que en su momento le había dicho a la empresaria que no logró consumar el acto sexual con Mauro Icardi porque él no había podido tener una erección. Lo cierto es que ahora la empresaria confirmó que ellos sí tuvieron intimidad, y dio algunos detalles en diálogo con Ángel De Brito.
El conductor de LAM leyó los mensajes que ella le envió por las redes sociales. “Me llamó por cámara dos días después de encamarse con mi marido diciéndome que quería venir a visitar París. Por eso fue el ‘zorra’”, escribió la rubia en referencia a "Otra familia que te cargaste por zorra", la frase con la que ventiló el escándalo en octubre del año pasado.
Wanda había contado que la joven le comentaba casi todas las historias, especialmente en las que aparecían sus hijas. Por eso se sorprendió cuando durante un recital de Camilo en Francia, donde también dijo presente Ricky Sarkany, María Eugenia se comunicó desde la cama en baby doll, con la intención de incomodarla. “Porque el llamado y saludar a mis nenas y decirnos ‘las quiero ver en París pronto’ es más que de ‘zorra’. Se lo debería haber dicho en privado o en persona, solo que me salió así”, agregó luego en su conversación con De Brito, que quedó anonadado con sus declaraciones.
La China y Mauro Icardi comenzaron a charlar vía Instagram, pero después de trasladaron a Telegram, donde intercambiaron varias fotos y videos de alto voltaje. El futbolista esperó a que su esposa se fuera a la Semana de la Moda en Milán para poder encontrarse con ella en un hotel de París, donde Jakob Von Plessen, el entonces marido de Zaira Nara, ofició de cómplice.



