San Cristóbal sigue conmocionada tras el tiroteo en la escuela, que dejó como saldo la muerte de Ian Cabrera. Con el edificio aún preservado por la Justicia, la bandera sin izar, bicicletas intactas y rastros de la vigilia en su ingreso, la presencia de AIRE muestra una ciudad paralizada y en silencio frente a una tragedia que marcó a la comunidad.