Un pueblo de Buenos Aires con herencia vasco-francesa con casonas históricas, obras de Salamone y quesos artesanales
Ubicado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires y a solo 10 kilómetros de Sierra de la Ventana, esta localidad se posiciona como una escapada irresistible.
El legado de Francisco Salamone incluye el icónico portal del cementerio sobre el río Sauce Grande y un espacio temático enfocado en su obra.
El mapa turístico de la provincia de Buenos Aires guarda rincones donde la paz de campo se fusiona con una arquitectura deslumbrante y sabores autóctonos. Fundado en 1900 por el inmigrante vasco-francés Pedro Saldungaray, este pintoresco poblado invita a una escapada para desenchufarse del ritmo urbano mediante jornadas de turismo rural, paseos culturales y caminatas al aire libre.
Te podría interesar
Esta pequeña comunidad alcanzó proyección internacional al competir en el certamen mundial Best Tourism Villages, una distinción otorgada por ONU Turismo a las comarcas rurales más atractivas del planeta.
Qué ver y hacer en Saldungaray: del portal de Salamone al Parque Provincial Ernesto Tornquist
Las alternativas para recorrer el poblado y sus alrededores combinan naturaleza impactante e historia viva:
- Obras de Francisco Salamone: el circuito arquitectónico destaca por el monumental portal del cementerio sobre el río Sauce Grande y la visita obligada al Centro de Interpretación de Salamone, espacio clave para comprender el legado del artista en la región.
- Fortín Pavón: situado a mil metros del centro urbano, este bastión militar restaurado revive la época de Juan Manuel de Rosas y constituye uno de los puntos de interés histórico más relevantes de la zona.
- Iglesia Nuestra Señora del Tránsito: custodia una singular imagen de la Virgen María en posición de reposo, una talla de valor incalculable traída directamente desde Francia por el fundador.
- Parque Provincial Ernesto Tornquist: emplazado a muy corta distancia de la localidad, brinda senderos para realizar trekking y regala imperdibles panorámicas desde la altura de las sierras.
- Estación de tren histórica: inaugurada en 1903 para potenciar el desarrollo agrícola, la estructura ferroviaria se conserva como un símbolo identitario pese al cese del servicio de Ferrobaires en 2016.
Sabores regionales y opciones de hospedaje en la tranquilidad de la comarca
La infraestructura de servicios garantiza una estadía reconfortante para todo tipo de viajeros:
- Experiencia gastronómica local: los turistas pueden degustar quesos y productos lácteos frescos producidos directamente en el tambo del pueblo, además de probar los vinos elaborados por el emprendimiento vitivinícola de la zona.
- Variedad en hospedajes: la localidad dispone de cabañas completamente equipadas, hosterías tradicionales y sectores de camping parquizados para quienes prefieren pernoctar en contacto directo con el entorno natural.





