Escapada a un refugio secreto de Córdoba con arena fina, cascadas y casabares a 40 minutos de la capital

Ubicada en el corazón del Valle de Punilla, esta pequeña villa serrana combina aguas cristalinas, senderos entre monte nativo y paradores integrados al paisaje.

Para resguardar la vegetación del bosque nativo, los emprendimientos gastronómicos de la zona construyen casabares montados sobre terrazas y decks elevados de madera.

Para resguardar la vegetación del bosque nativo, los emprendimientos gastronómicos de la zona construyen casabares montados sobre terrazas y decks elevados de madera.

Apenas 46 kilómetros separan a la ciudad de Córdoba de Cuesta Blanca, un rincón protegido que conserva el espíritu agreste de las sierras. Los visitantes dejan atrás el ruido de la capital provincial para sumergirse en un ecosistema dominado por molles, espinillos y tabaquillos, ideal para una escapada de fin de semana.

La cercanía con la capital de la provincia convierte a este pueblo a orillas del río San Antonio en la opción predilecta para improvisar un viaje de fin de semana o disfrutar de las tardes de verano.

Ollas profundas, saltos de agua y el encanto de la Playa de los Hippies

El mapa acuático de Cuesta Blanca despliega opciones para todos los gustos. Por un lado, las familias aprovechan los remansos de playa baja donde los chicos juegan sin peligro; por el otro, los nadadores conquistan cajones de agua helada y transparente ideales para batir el calor.

El cruce en bote o la caminata por los senderos serranos representan las únicas vías de acceso para llegar a la emblemática Playa de los Hippies.

El cruce en bote o la caminata por los senderos serranos representan las únicas vías de acceso para llegar a la emblemática Playa de los Hippies.

Entre sus puntos más icónicos sobresale El Diquecito, una histórica estructura de piedra donde el río encajonado genera imponentes saltos de agua. Asimismo, la Playa de los Hippies atrae a los amantes de la tranquilidad total: para tocar sus arenas finas hay que concretar una breve caminata por la montaña o abordar un bote que cruza el curso de agua. El itinerario de los aventureros incluye también el arroyo San Pablo, la calma Laguna Negra y el famoso circuito de las Tres Cascadas.

Aventura sin huella en la Reserva Hídrica Los Gigantes

Cuesta Blanca guarda un secreto legal que explica su belleza intacta: forma parte de la Reserva Hídrica Provincial Los Gigantes. Esta figura ambiental frena de golpe cualquier avance comercial dañino y blinda la fauna nativa. En este marco, los viajeros combinan jornadas de pesca deportiva de truchas con caminatas guiadas de baja exigencia y visitas a Hayke, un criadero de langostas australianas pionero en las sierras.

Casabares sobre los árboles y noches bajo las estrellas

La movida gastronómica de la zona no rompe el paisaje: se integra a él. Paradores como JIPI revolucionan el concepto gastronómico con casabares montados sobre terrazas elevadas de madera.

Comer una pizza o tomar un trago entre los follajes del monte nativo se transforma en una experiencia sensorial única. Para pasar la noche, la oferta incluye eco campings, posadas de campo y cabañas, con el respaldo hotelero de Icho Cruz y Tala Huasi a cinco minutos de distancia.

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