El pasado jueves, un grupo de abogados, encabezados por Natalia Pallavicini y Lorena Arber informaba que, tras una presentación realizada ante la justicia santafesina, se había logrado suspender una jineteada prevista para el 19 y 20 de junio en la ciudad de Esperanza. El reclamo estaba basado en los derechos de los animales. Sin embargo, desde la Municipalidad de Esperanza aclararon que todavía no definió si autoriza o no el desarrollo de la actividad.
En diálogo con AIRE, Luciano Rezzoagli, secretario de Hacienda del municipio esperancino, explicó que la solicitud de autorización ingresó recién el viernes y advirtió que en el pedido no figura el desarrollo de una jineteada.
“En el pedido de autorización, que ingresó el viernes, aparecen diversas actividades y un homenaje a excombatientes de Malvinas. Hay actividades con caballos, pero de tipo exhibición. No figuran las jineteadas”, sostuvo el funcionario.
Rezzoagli reconoció que en la provincia de Santa Fe no hay un criterio unificado entre los municipios respecto a la autorización de las jineteadas. “En el centro sur, se está imponiendo la política de no autorizar este tipo de eventos y en el centro norte sí”, dijo, a la vez que insistió: “Hasta que no veamos el cronograma de actividades que se propone, no podemos saber si vamos a autorizar o no”.
“Si desde el punto de vista legal, no existen inconvenientes, no vemos por qué no podría hacerse. No hay normativas nacionales ni provinciales que prohíban estos eventos. No hay un criterio unificado”, dijo el titular de la cartera de Hacienda.
Respecto a los flayers publicitarios publicados en las redes por los organizadores, Rezzoagli explicó que lo válido es la información que ingresa en el expediente donde se pide autorización. Más allá de eso, aclararon que el municipio realiza controles estrictos para que se cumpla con lo solicitado y que no se realicen actividades que no fueron autorizadas.
En cuanto a los plazos, el secretario de Hacienda de la Municipalidad de Esperanza precisó que se resolverá en los próximos días. “A más tardar el miércoles, debería estar solucionado”.
El reclamo legal
“Lo que hicimos, en el caso de Esperanza, fue solicitar al Municipio que no autorice la jineteada que ya se difundía en las redes sociales y que era organizada por particulares”, explicó en diálogo con AIRE, la abogada Pallavicini, quien además precisó que se actuó de la misma manera ante una jineteada convocada en Providencia.
Sobre este caso, Pallavicini señaló que la actuación fue direccionada hacia el municipio esperancino “porque los eventos públicos tienen que tener habilitación municipal. Quienes organizan un espectáculo tienen que solicitar que se autorice”. Sobre el desarrollo del proceso judicial, la letrada comentó que “básicamente, intimamos. Presentamos una acción de índole administrativa, bajo apercibimiento de que si autorizaban el evento íbamos a iniciar acciones judiciales”. Al no obtener respuestas por parte del Ejecutivo de esa ciudad, se iniciaron dichas medidas. Fue la jueza Virginia Ingaramo quien ordenó diligencias previas y giró oficios al municipio. A partir de esos hechos, la Municipalidad no autorizó la jineteada.
“Al no contar con la habilitación, esta actividad no se puede hacer. Si lo hacen sería de índole clandestina”, advirtió Pallavicini. Sin embargo, desde el Municipio esperancino habían aclaradon a AIRE que "no entró ningún pedido formal para el desarrollo del espectáculo", pero sí ingresó la presentación de los abogados Rondina y Pallavicini.
“La justificación que tienen para el desarrollo de estas prácticas es la tradición y exponer el ser nacional, etc. No son argumentos válidos, ni éticos. Esas prácticas generan daños en el caballo. Sabemos que todos estamos dotados de conciencia y sintiensia. Hay pruebas irrefutables de la comunidad científica de que los animales tienen capacidad de experimentar emociones, dolor y sentimientos”, comentó la abogada.
Pallavicini explicó que la práctica de la jineteada “al caballo le genera sufrimiento”. Al animal se lo considera un animal de presa, de huida, ve a otras especies como depredadoras, incuso al humano. En ese sentido, advirtió que “el corcoveo que hace en la jineteada es para sacarse de encima al depredador, en este caso, al jinete”.
“El caballo está irritado por el rebenque, las espuelas, y encima en un entorno de espectáculo público, con música y gente gritando. Esto lo asusta”, aseguró la profesional y agregó: “La jineteada es una actividad que, per sé, por el grado de violencia que se ejerce contra el animal y la forma mediante la cual se materializa dicha violencia, genera riesgos y perjuicios innecesarios".
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