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Sociedad Congreso de la Nación |

"La comunidad sorda se sentirá incluida cuando se deje de pensar que en Argentina solo nos comunicamos en español"

Ana Ferreyra, presidenta de la Asociación de Sordos de Santa Fe, estará este viernes en la marcha que se convocará en el Congreso Nacional para pedir por la Ley de Lengua de Señas Argentina que prevé, entre otras cosas, que haya intérpretes en todas las dependencias públicas.

La historia de Ana Ferreyra, de 35 años, puede ser muy similar a la de muchas y muchas personas sordas. Sus primeros meses y años de vida, los pasó entre especialistas médicos que intentaron con diversos tratamientos revertir su condición, y entre profesionales y familiares que le inculcaron la enseñanza del español, para intentar “que se pueda adaptar de la mejor manera a la sociedad”.

El camino resultó extenuante y lleno de dificultades. Ya que, si bien ella siempre se comunicó dentro de su casa por lengua de señas -porque sus padres también son sordos- al tener contacto con cualquier miembro externo a su hogar debió buscar “la forma de adaptarse”.

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Y esa “forma” siempre estuvo a su cargo, corrió por su cuenta y la de su familia. Porque, por ejemplo, cuando la Ana niña tuvo ganas de ir a jugar a otra casa, su mamá debió ingeniárselas para pedirle a alguien que supiera interpretarla que llamara a la madre de ese niño o niña y acordar la cita. Ya de grande las cosas no cambiaron tanto, aunque se mejoró mucho con el acceso a la tecnología y los teléfonos inteligentes que permiten las videollamadas o mensajes escritos, aún encuentra dificultades si quiere tomar un taxi o simplemente estar al día con las noticias.

Ir a un médico particular, por otro lado, le requiere de la contratación de un intérprete que la acompañe, y debe pagar por ese servicio; y lo mismo le sucede si requiere hacer un trámite en alguna dependencia pública, o hacer una compra.

AIRE dialogó con ella —con la presencia de la intérprete (su hermana, que es oyente)— y pudo conocer esta historia y su afán de lucha por revertir estas dificultades manifiestas.

Desde hace más de 10 años integro la Asociación de Sordos de Santa Fe (Asorsafé), y hace algunos estoy al frente como su presidenta, trabajando por la comunidad para lograr la plena realización de los derechos humanos de las personas sordas en nuestro país, promoviendo la preservación de la Lengua de Señas Argentina como parte de la diversidad lingüística y cultural en nuestro país”, dijo.

También desde esa institución —aseguró–, intentan desterrar la mirada o percepción social que busca “curar” la condición de hipoacusia, y llevar a la persona a sorda a encontrar sus posibilidades de vida social con sus posibilidades, sin prejuicios ni estereotipos.

Este viernes, a partir de las 14, en coincidencia con el Día Internacional de las Lenguas de Señas, Ana estará participando de una marcha masiva frente al Congreso de la Nación —convocada por la Confederación Argentina de Sordos—, para pedir por la aprobación de la Ley de Lengua de Señas Argentina.

“Argentina junto con Guyana son los únicos países de América Latina que no cuentan con una ley de estas características, algo que nos posiciona en un lugar de atraso muy importante en lo que refiere al respeto de gran parte de la comunidad de nuestro país, que tienen derecho a elegir en qué lengua quiere comunicarse”, señaló Ana.

Y añadió: “Por eso esperamos que nuestros representantes consideren este proyecto de Ley, que entendemos tiene en cuenta lo que como comunidad necesitamos; que se establezca a la lengua de señas como el idioma natural de la comunidad sorda, y se dispongan recursos para facilitar nuestra vida social, con la inclusión de, por ejemplo, intérpretes en todas las dependencias públicas”. La iniciativa también aborda ejes como el acceso a la educación igualitaria, procurando que sea bilingüe (en español y lengua de señas argentinas).

“La comunidad sorda se sentirá incluida cuando se deje de pensar que en Argentina solo nos comunicamos en español”, completó.

Tras la marcha en el Congreso Nacional, Ana Ferreyra habló con AIRE en el programa 7AM.

Ana Ferreyra, presidenta de la Asoc. de Sordos de Santa Fe, participó de una marcha en Buenos Aires

La odisea de estar actualizados

Ana mencionó a los medios de comunicación como la principal barrera que encuentran para sentirse más incluidos en la sociedad, y dio un ejemplo concreto de cómo la falta de información en su lengua puede representar para su comunidad una dificultad.

“Hace poco tuvimos un feriado imprevisto, impuesto por DNU, que no fue comunicado en nuestra lengua. Y entonces, muchos sordos y sordas que no viven con oyentes no se enteraron, y al otro día fueron a trabajar, porque no sabían qué había pasado”, relató.

Este hecho particular se repite cuando se produce un paro de colectivos espontáneo, o un corte de tránsito obliga a cambiar el camino. “Son barreras que encontramos en nuestra vida diaria”, señaló.

Donde sí hay avances

En Santa Fe existe la Unidad de atención para personas sordas (Uaps), oficina conformada por intérpretes de lenguas de señas que están a disposición de las personas sordas que requieren de atención médica en el Cemafe.

“Espacios así pueden ser de gran ayuda a lo que se necesitaría a nivel general para que podamos tener más facilidades. Ojalá hoy encontremos esa puerta con la aprobación de la Ley de Lengua de Señas”, concluyó la presidenta de Asorsafé.

Cincuenta años trabajando por una gran comunidad

El pasado 19 de septiembre, Día Nacional de las Personas Sordas, se cumplieron 50 años del nacimiento de la Asociación de Sordos de Santa Fe, una organización que se creó con el objetivo de proteger los derechos de esta comunidad local, y colaborar en acciones que

permitan que lleven una vida digna y participativa dentro de una sociedad mayoritariamente oyente, hablante de la lengua española.

La institución organiza y participa de diferentes actividades sociales, culturales, deportivas de interés para toda la comunidad; y fomenta la inclusión laboral, el acceso a la información y la participación de sus más de 100 socios y socias.